El libro en Guadalajara está en todas partes. En las calles, parques, locales. La promoción del gran evento, que reúne a libreros, escritores y lectores de muchos países, no terminaba, a pesar de la llegada del día de la apertura: sábado 29 de noviembre.
"Vas para la fil, vas para la expo", eran frases que frecuentemente se escuchaban en la calle, mientras que jóvenes con carnés cuidaban el gran centro que sirve como escenario cada noviembre a este encuentro cultural que el año pasado fue visitado por más de medio millón de personas.
En la mañana del sábado, día de la inauguración, había movimiento por todas partes. Personas de todas las edades, de México y de otros países, recorrían los pabellones de la feria desde las nueve de la mañana.
Oficialmente, a las 11 de la mañana de este sábado 29 de noviembre, en el amplio Salón de Ferias, inauguró la Feria Internacional del Libro Guadalajara 2008, un evento que este año tiene como país invitado a Italia, y que en ese mismo evento entregó el premio FIL Literatura en Lenguas Romances al escritor portugués Antonio Lobo Antunes.
El presidente de la FIL, Raúl Padilla, destacó que el evento tiene como objetivo servir de puente entre las cadenas que producen los libros, "hoy como pocas veces todo el mundo necesita de la cultura, de las palabras, de los versos y de los párrafos".
El programa ferial de este sábado incluye presentaciones de libros, venta de libros en los diferentes pabellones, actividades para profesionales, cafés literarios con autores italianos participantes.
Después de la entrega del premio a Antunes, el escritor hizo uso de la palabra para agradecer a los presentes, a los lectores y sus cuatro maestros, en un claro castellano, las preferencia por su obra.
Esta versión de la feria es la 22, y es un evento de la Universidad de Guadalajara, en conjunto con otras organizaciones y que involucra a todos los sectores del Estado de Jalisco.
En las mesas de venta de libros se puede apreciar que se trabajó durante meses para tener calentitos los últimos títulos de escritores de varios países, como: Jean Marie Le Clézio del que se han traducido al menos unos tres títulos al español.
Un recurso para la promoción del libro en la FIL es la venta de ejemplares en combos de un mismo autor, es decir, se hacen bultos de tres o más libros y se venden a un precio menor.