Es extraño escuchar a alguien decir que se toma unos minutos al día para realmente pensar en sí mismo de la mejor manera posible: ¿cómo? Mediante la práctica del silencio, que es muy beneficiosa.
Importantes estudios han llegado a la conclusión de que el silencio es bueno para la salud, pues enriquece la vida interior cuando la persona está ansiosa, nerviosa o estresada. Además, fortalece el sistema inmune, regula el sistema hormonal, mejora el aprendizaje y la memoria, así como también aumenta la motivación desde la relajación y hasta puede hacer más fuerte a la ser humano frente al dolor.
No parece tan fácil encontrar unos minutos al día para rendirse ante las bondades del silencio, teniendo en cuenta que se vive en la era del estrés, además, de que el humano está expuesto al ruido todo el tiempo.
De acuerdo con María Soria Oliver, quien es la directora del área de Ciencias del Comportamiento y coordinadora académica del Grado de Psicología de UNIR, "estar simplemente en silencio no comporta beneficios. Tiene que ser un silencio trabajado, en el que se busque un estado de conciencia localizado en el "aquí y ahora", acompasando la respiración y dejando pasar los pensamientos sin detenernos en ellos", detalló en una entrevista a la revista Vogue.
Hábito
Lucía Morales, de la Escuela Europea de Transformación Emocional, recomienda - por lo menos- 5 minutos de silencio al día. ¿El lugar? Asegura que no hay un momento ideal para llevar a cabo estos ratos de trabajo interior, lo ideal es establecer un hábito que consiga entrenar al cerebro en esta práctica para conseguir resultados.
Lo importante es buscar un sitio tranquilo, en el que puedas llevar a cabo esta reconexión interior.
Silenciar tu mente
Tal y como puntualizó la reconocida psicóloga panameña Marine Peyronnet, todo dependerá de la definición que le da la persona al silencio. Por ejemplo, detalló que uno puede guardar silencio de la boca, pero no guardar el silencio de la mente.
"Muchas de las cosas que uno trabaja es, sobre todo, poder aquietar la mente. Que esos pensamientos dejen de estar, porque uno puede guardar silencio por cinco minutos, pero la mente no para. Yo creo que guardar silencio es también conectar con uno mimo", contó.
Además detalló: "A veces uno está tan conectado con el mundo exterior que al guardar silencio uno puede prestar atención a cómo uno se siente, a conectar con las sensaciones físicas con las emociones".
La experta insistió en que algunas personas, el silencio le da ansiedad, por eso es importante saber qué significa esta práctica, ya que cada ser tiene una forma diferente de persibirlo.
Añadió que es bueno mientras la mente se aquieta, se tranquiliza, silencio con respiración, silencio con los ojos cerrados y silencio con gratitud. "Yo creo que uno puede tomarlo como una forma de meditación o autorreflexión al final del día. Sin embargo, tener la mente en silencio, yo creo que es más importante al final", puntualizó la experta.