El concierto de Juan Luis Guerra fue un evento increíble y no hablo sólo por el show, sino por el aguacero que cayó. Fue como si el Creador también hubiese sido uno de los tantos fans que compró boleto para presenciar el espectáculo de Guerra y la agrupación 4.40, en Panamá.
Descontento.
Minutos antes de que se iniciara el concierto, el público estaba molesto, la lluvia cayó sin piedad sobre ellos, lo que los llevó a pedir una explicación a los organizadores del evento, quienes advirtieron que las personas sabían que la presentación sería al aire libre. Hubo quienes pagaron hasta 200 dólares por boleto y se mojaron, pero, sólo unos minutos antes de que el cantautor dominicano subiera al escenario, la lluvia cesó y el firmamento se despejó para dar paso al arribo, literalmente, del "boing" privado que transportaba la agrupación a la Plaza Figali; imágenes que fueron seguidas a través de gigantescas pantallas.
Milagro:
Guerra, quien profesa la fe cristiana, y su público fueron bendecidos por 90 minutos sin una gota de lluvia. Por ello y por muchas cosas más, el merenguero agradeció a ese Ser supremo por el maravilloso don de la vida, así lo dejó plasmado esa noche al dedicar el éxito "Gloria".
Eran las 10:35 p.m., cuando el dominicano, recordado como el iniciador del merengue con caché, inició el repertorio con "La Travesía", nombre de su gira que tiene como finalidad promocionar su nuevo disco "La llave de mi corazón".
Fue una noche en que la agrupación consintió a sus fans con éxitos de ayer, de hoy y los que siempre prevalecerán, ya que la mezcla de géneros musicales en cada uno de sus temas: salsa, merengue, jazz y hasta hip-hop pusieron a cantar y bailar hasta al más cansado, quedando demostrado que sus más de 20 años de carrera musical no han pasado en vano.
El repertorio estuvo compuesto por "La llave de mi corazón", "Visa para un sueño", "Bachata Rosa", "La Bilirrubina", "Búrbujas de amor", "El Niágara en bicicleta", "Las avispas", entre otras.
Luego de hora y media de concierto, Guerra se despidió del público, que no se movió de sus asientos, lo que lo obligó a regresar para interpretar un popurrí de bachatas y el tema "Si tú no bailas conmigo", que le inspiró su esposa, Nora, con quien celebró este año su vigésimo cuarto aniversario de matrimonio.