Entre las previsiones para este año estaba el anuncio de un posible compromiso entre el Príncipe Guillermo y Kate Middleton. El hecho de que hubieran hecho las paces tras una ruptura -real o escenificada- y de que prácticamente estuvieran viviendo juntos en Clarence House, parecía dar cabida al pronóstico de novedades durante el 2008.
Ahora todo se ha aplazado, y está por verse qué ocurrirá cuando concluya el tiempo que le ha pedido el hijo mayor del Príncipe de Gales a su novia. El segundo en la línea sucesoria del Trono ha planteado un pacto a Kate. Quiere concentrarse en su preparación militar, que le exige vivir fuera de casa durante temporadas, y no verse obligado a pasar junto a ella, los cortos periodos libres.