El Premio Nobel de Literatura Gunter Grass se ha dedicado en su nuevo libro, "Die Box" (La caja), a contar ante todo historias de familia y, de paso, ha tenido una especie de encuentro a deshoras con el argentino Julio Cortázar, con quien coincide en su visión de la fotografía.
La tentación de ver en "Die Box" una continuación de "Pelando la cebolla" -libro que generó un escándalo por la revelación de que Grass había sido miembro de las SS- es evidente, al igual que la de ver la obra como una autobiografía.
El personaje central es un escritor, cuyas obras tienen los mismos nombres que las obras de Grass. Sus hijos, que son los que van contando la historia, tienen otros nombres distintos a los reales, pero coinciden en el número y en la profesiones.
Sin embargo, hay un elemento fantástico que desbarata la idea de que la obra es una mera autobiografía: una cámara fotográfica -la box- que, como lo explica un personaje, ve cosas que no están ahí.