"Puedo dar un paso atrás para dar dos adelante, pero no quiero volver atrás, creo que lo que se ha dado ha sido lo mejor, si no, no tendría caso seguir haciendo música, siempre busco evolucionar", señaló el cantante.
Dijo también que a su edad, 47 años, "cuando uno ya no tiene nada mejor que hacer se pone a pensar en qué es lo mejor que ha hecho, pero yo todavía busco evolucionar, y creo que lo he logrado".
Globalización, competencia, y el ritmo del cambio puede que estén jugando un papel importante. Pero el trabajo es tan estresante porque hemos elegido hacerlo así.
Para eliminar el estrés por el cuál estás pasando, primero, define aquello que te produce estrés.
Para manejar el estrés, debes identificar claramente las situaciones en la vida diaria que te produzcan estrés o tensión. Para identificar estos "estresantes", sé más sensitivo con tu cuerpo en diferentes situaciones.
Cuestiónate sobre algunos aspectos como pueden ser:
¿Estas personas, lugares o cosas me hacen sentir tenso?
¿ hacen que mi corazón lata acelerado?
¿hacen que mis manos se enfríen y suden?
¿me dan dolor de estómago?
¿me dan dolor de cabeza?
¿me dan dolor de espalda?
¿me hacen sudar?
¿hacen que cometa una imprudencia?
Otras técnicas para desterrar el estrés de su vida.
Mantén buenas relaciones sociales. Nutre los lazos con la familia y amigos.
Sé realista. Pensamientos irreales pueden aumentar tu estrés. No esperes que todos tengan o compartan tu misma opinión.
Modera tus expectativas sobre ti mismo y sobre los demás. Estáte listo para ser humano. No esperes, tampoco, absoluta armonía en tus relaciones. La vida real involucra conflictos ocasionales, aun entre personas que se aman. Espera choques ocasionales y estáte dispuesto a confrontarlos. Trabajar con desacuerdos es mejor que ignorarlos, lo que finalmente terminará en menos estrés.
Mejora tus comunicaciones. Si eres agresivo u hostil con otros, puedes enemistarte con los demás. Ten cuidado.
El manejo del estrés comienza por aprender cuáles son los signos y síntomas del estrés. Los más comunes son los siguientes:
Cansancio, agotamiento
Tensión muscular
Ansiedad
Indigestión
Nerviosismo/estremecimiento
Uñas mordidas
Insomnio
Cambios de humor
Frío, manos sudorosas
Aumento o pérdida del apetito
Presión de dientes o mandíbula
Descomposición general del cuerpo, como debilidad, vértigo, dolor de cabeza, dolor de estómago o dolor de espalda o músculos
Incremento en el uso de alcohol y otras drogas
Pérdida de energía.
Es posible que alguno de estos síntomas pueda ser causado por problemas que no sean estrés, tal como la gripe. Consulta a tu médico si los síntomas duran más de una semana.