Inglaterra ya tiene nuevo heredero. Los duques de Cambridge, William y Kate Middleton, se convirtieron ayer en padres de un niño, quien vino al mundo para ocupar el tercer puesto en la línea de sucesión a la corona británica, después de su padre y de su abuelo, el príncipe Carlos.
El pequeño nació mediante un parto natural en el hospital St.Mary de Londres y es el tercer bisnieto de la reina Isabel II.
Kate alumbró dos años y tres meses después de casarse con el príncipe en la Abadía de Westminster, donde entró como Kate Middleton y salió como Catalina, la duquesa de Cambridge.
El hijo de los duques de Cambridge nació en la exclusiva sala privada “La Lindo”, la misma unidad en la que tuvo sus dos hijos Diana de Gales.
El “bebé real”, como le apodó la prensa, ha recibido una enorme atención mediática, con numerosas cámaras de televisión del mundo, que montaban guardia en el hospital.
La esposa de William fue atendida por un equipo médico encabezado por el doctor Marcus Setchell, que además estaba conformado por el ginecólogo Alan Farthing.
El niño nació luego de que el Parlamento de Westminster hiciera cambios en la legislación sobre la sucesión al trono.