Ingiera líquidos, agua o bebidas isotónicas antes, durante y después del ejercicio, a fin de evitar la deshidratación y los calambres musculares. Las bebidas isotónicas, ricas en sodio y potasio, ayudan a reponer los minerales perdidos a través del sudor.
Nunca empiece un ejercicio sin haber calentado antes. Un buen calentamiento es la base de un buen entrenamiento. Con él, se aumenta la temperatura interna corporal, estimula la circulación sanguínea y prepara al organismo para la actividad física, y a la vez disminuye el riesgo de lesiones.