La comida ha servido como recurso a muchos artistas, desde los bodegones a los retratos vegetales de Arcimboldo o las latas de sopa Campbell de Warhol. Sergio Montoya (Madrid, 1973) dio un paso más allá y creó la gastroescultura, con piezas inspiradas en platos de cocina tradicional.
Decidió unir dos artes y dos pasiones, cocina y escultura para crear este movimiento. Me inspiro tanto en platos como cocineros. (Juanmari) Arzak me gusta mucho, la composición de sus platos tiene mucha fuerza, explica a Efe.
Él ha llevado al bronce y a 160 centímetros de altura el pincho de cabezas de pescado secas y cristalizadas del chef vasco.
Me inspiro en platos, no los copio; como hacen los chefs, yo también investigo en texturas, materiales, colores..., explica el gastroescultor madrileño.