El honrar a la patria y colaborar con ella, con su gente, su cultura y sus tradiciones es posible hacerlo de diferentes maneras, basta con el sentimiento incontrolado de querer compartir cosas buenas, conocimientos, vivencias y dar de cada uno lo mejor.
Es por esto que los artistas panameños están trabajando por Panamá a través de su arte, especialmente el grupo SembrArte, quienes realizan obras colectivas en las calles, paradas, cerros y edificios de nuestro país.
Su misión es sencilla: hacer de nuestra metrópoli un sitio en el que crecimiento cultural sea coherente con el crecimiento económico. ¿Cómo logran esto? Realizando una de las metas más añoradas entre los artistas: llevar el arte a los espacios públicos, haciendo que estos sean galerías vivas; además de reafirmar entre la ciudadanía el concepto de que nuestro país no puede quedarse atrás con el arte, sino que es parte de nuestras vidas.
Brochazos
Una de las actividades de SembrArte fue de creación de murales, una pasión de muchos de sus integrantes y estos se encuentran en las calles del Casco Viejo, en la Plaza Catedral, se bautizaron “Fiesta de la Identidad”.
Según nos explicó Rolando de Sedas, uno de los colaboradores de SembrArte, los murales hacen un llamado de atención y de motivación al diálogo para que los sitios coloniales sean salvaguardados de la forma correcta, siendo parte del patrimonio histórico del país.
El grupo SembrArte creó esta instalación con artistas como Marta Sánchez y Carlos Rojas ante la necesidad urgente de que el Casco Viejo sea preservado. Pero no solamente se han dedicado a esta temática, en realidad, entre sus proyectos han trabajado en pro de la ecología y en oda a la riqueza étnica y cultural del Istmo.
Puntualmente comenzaron alrededor del 2007 en el Summit pintado los espacios libres para embellecerlos y ser un medio de expresión de ideas a favor de la naturaleza.
Después pasaron a las paradas de Albrook y finalmente, este año se trasladaron al Cerro Ancón, inspirados por las letras de la poetisa Amelia Denis de Icaza: “Ya no guardas las huellas de mi pasos, ya no eres mío idolatrado Ancón...”.
Con este sentimiento de dolor, el grupo SembrArte siente que “el cerro Ancón se constituye en monumento a la belleza natural y es un testigo mudo de la urbe que lo arrasa”.
En honor a lo bello, los artistas realizaron diversas pinturas en que se celebra a Panamá como país, cargadas de mensajes positivos de regocijo, orgullo y sobre todo reforzando la identidad del país.
La realización de estos parece difícil, pero en realidad no es así si se conoce el espíritu de la obra.
Atrás de la obra
En cada una de las actividades que desarrollan estos creativos, Claudia y Laura Lamboglia, Enrique Jaramillo y Frank Ferrer, entre otros, que suman alrededor de 40, siempre hay otra constante: hacer del arte una experiencia vivencial y reafirmar entre los ejecutantes un compromiso social de cambio y convivencia por medio de la cultura.
Este objetivo no queda sólo entre los artistas, pues ellos han decidido que el público, el espectador que observa sus obras es más que eso, es un amigo, un colaborador y un factor de cambio.
Por lo tanto, sus proyectos deben integrar al arte con su público.
Entonces, se vuelve común que, por medio del revolucionario Facebook (red de convivencia social en Internet), las personas en Panamá reciban mensajes de SembrArte, en los que se les invita a pintar espacios públicos.
Estos espacios son sitios escogidos llenos de misticismo, donde artistas y no experimentados comparten pinceles en un ambiente de amigos para incentivar a querer a Panamá.