En este marco, explicó ante los asistentes al II Foro Científico del Hospital Psiquiátrico Nacional, que el bienestar corporal puede ser emocional, vocacional, físico, espiritual, intelectual y social; pero es el ejercicio el que proporciona el soporte a todos.
Sin embargo, la cultura moderna con exceso de trabajo y una alta carga de estrés, ha incidido en una notoria falta de ejercicio entre la población, lo que lleva a estimar que sólo gastamos el 20% de la energía que invertían nuestros ancestros, a pesar de que este es un factor determinante para la buena salud.
No obstante, algunas características que pueden determinar tener buena salud o no, son los genes, ya que se pueden heredar deficiencias y enfermedades congénitas, pero esto se puede prevenir proporcionándole al cuerpo el mantenimiento que requiere, indica.
El mantenimiento implica buena alimentación, ejercicios, y revisión constante del estado de salud.
Mayo sostiene que, cuando no se acostumbra a llevar una rutina de ejercicios y por el contrario, el individuo mantiene una vida sedentaria, pasa igual que una máquina o artefacto que no se usa y se le atrofian las piezas.
Es así como el organismo queda vulnerable a enfermedades del corazón, inestabilidad metabólica, el sistema inmunológico se torna susceptible a padecimientos físicos, sobreviene la depresión y la ansiedad, lo cual puede acarrear desórdenes alimenticios, ya sea hacia la anorexia y en el extremo opuesto la bulimia y con ella la obesidad. Además, los huesos se vuelven frágiles, ocasionando dolores en las articulaciones, que hasta puede imposibilitarle para caminar, porque es poca la energía que utiliza.
El especialista señala que la medicina preventiva debería ser el reto, pero la mayoría de los especialistas se inclina hacia la curativa y los pacientes a esperar el último momento para consultar al médico.
Es por esto que recomienda vigilar la salud desde la infancia con las vacunas al día y las revisiones periódicas, a la par de ejercitarse, para prevenir enfermedades. También sostiene que las enfermedades de la sociedad moderna, como el estrés, ansiedad, cansancio, depresión y otros, pueden prevenirse utilizando la energía que tenemos y que aumentamos al hacer ejercicios.
Añade que "nunca es tarde para cambiar el estilo de vida, se puede hacer a cualquier edad", ya que comer sano, hacer ejercicios y abandonar malos hábitos como fumar, llevar una vida sedentaria y beber alcohol, es casi la solución para vivir son menos dolencias.
Para controlar el peso, además de ejercitar el cuerpo, el especialista recomienda disminuir el consumo de grasa, azúcar y sal, aumentar el consumo de vegetales y frutas, ingerir alto contenido de fibras, disminuir los carbohidratos simples, beber mucho líquido, sobre todo, agua y cuidar la cantidad de calorías contenidas en la comida, no consumir alcohol ni fumar. También evitar comidas abundante y en vez de tres grandes comidas, suplantarlas por más seguidas, pero con pequeñas porciones.
Mejor condición física
Provee vitalidad y energía
Le imprime al organismo fortaleza ósea y muscular
Mejora el sistema inmunológico
Retarda y también evita enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, cáncer, alzhaimer y la obesidad)
Favorece la vida independiente de los adultos mayores.
Caminar es uno de los ejercicios más seguros y el que menos cuesta.
En la bicicleta, ya sea estática o en campo abierto ayuda a quemar calorías.
Las máquinas de ejercicio además de fortalecer los músculos, ayudan a tonificarlos.
La natación es un ejercicio completo que ayuda estimular el sistema cardiovascular.
Refrigerio: Una toronja.
Cena: Ensalada de papas hervidas, un huevo duro picado y 100 g de atún en aceite de oliva; 250 g de toronja.
Desayuno: Una taza de té, una toronja; 3 galletas integrales.
Media mañana: Un vaso de leche descremada.
Comida: 60 g de arroz con jamón cocido y chícharos aliñado con aceite de oliva; 200 g de zanahorias en julianas, sazonadas con jugo de limón, una cucharadita de aceite de oliva y unas gotitas de vinagre de sidra.
Refrigerio: Jugo de toronja.
Cena: 120 g de merluza a la plancha con limón y perejil; 200 g de jitomates gratinados, aderezados con una cucharada de aceite de oliva y orégano; 250 g de toronja.
Desayuno: Un vaso de leche descremada con cereal "light"
Media mañana: Jugo de toronja
Comida: Macarrones preparados con 100 g de queso; 200 g pimiento, aderezados con una cucharada de aceite de oliva; una toronja.
Refrigerio: Un café con leche descremada.
Cena: Hamburguesa de carne a la plancha; 200 g de acelgas hervidas, aliñadas con una cucharada de aceite de oliva; una toronja.
Desayuno: Un yogur de frutas descremado; 365 g de müsil"
Media mañana: Una toronja.
Comida: 60 g de arroz, sazonado con una cucharada de aceite de oliva; 100 g de carne de ternera a la plancha; 200 g de betabel hervido, aderezado con una cucharadita de aceite de oliva y unas gotas de limón.
Refrigerio: Jugo de toronja.
Cena: Una pierna de pollo asado; 50 g de lechuga, aderezada con una cucharada de aceite de oliva y unas gotas de vinagre de sidra; una toronja.
Desayuno: Un vaso de leche descremada; 3 galletas integrales.
Media mañana: Jugo de toronja
Comida: 60 g de tallarines con carne, salsa de jitomate y albahaca; 200 g de ejotes,
Cena: Una tortilla de 1 huevo; 200 g de chícharos, aderezados con aceite de oliva; una toronja; un panecillo.