La sonrisa de Gael García Bernal en una soleada tarde de Toronto, va más allá del cine. Sí, está promocionando la película 'Blindness' que estrenó en el Festival Internacional de Cine, con Julianne Moore. Y se justifica verlo feliz por la buena repercusión de su trabajo, pero más allá del plano profesional, la felicidad es bastante personal con otro cercano acontecimiento, como el nacimiento del hijo que espera con la actriz Dolores Fonzi. Contentísimo, superalegre y orgulloso, lo entrevistamos en exclusiva, en el Hotel Intercontinental, para hablar del extraordinario momento de película que está viviendo.
¿El éxito y la fama crean cierta ceguera virtual por no poder estar expuesto a la misma realidad que vive la gente en general?
Me parece un prejuicio ciego asumir lo que es la realidad. Pero igual, no se puede asumir que alguien no experimenta la realidad porque la fama no te permita verla, como si la fama fuera un mundo que te encierra en algo completamente irreal.
¿No hay lugares que a lo mejor evita para que no lo reconozcan, cuando la gente en general no tiene ese tipo de prejuicios? ¿No cree realmente que hay estilos de vida diferentes?
Pero de nuevo, de eso se tratan aquellos prejuicios, porque como no esperan que yo vaya a ciertos lugares, termino yendo igual. Y si alguien me mira, les devuelvo la mirada, sin problema. También hay diferentes niveles de fama. La fama es una consecuencia de algo determinado. Tiene que ver con el trabajo o la consecuencia de lo que te hizo famoso. Si matas a alguien que era famoso, de pronto también te vuelves famoso.
¿Cómo ve el renacimiento hispano dentro de Hollywood, con tantos directores y actores importantes? ¿Se siente parte de ese movimiento?
Bueno, sí, al menos hago lo que puedo para mantener el interés hispano o para ayudarnos también entre nosotros. No solo en México sino también en Latinoamérica en general, porque somos una comunidad muy fuerte.
¿Busca algo en especial en el guión de una película?
Depende, depende. A veces sabes lo que buscas y otras veces te llega solo. Otras veces también lo generas. Pero la mayoría de las veces tiene mucho que ver la suerte y el destino.
¿Hay algún personaje en particular que rechazaría?
De nuevo, todo depende de cada caso, porque si hay algo que quieres hacer, termina siendo una necesidad después y a veces razonas en base a las necesidades. Pero otras veces, lo que sientes por dentro es lo que te lleva a querer hacer algo y también ahí se siente como una necesidad.
¿Prefiere ser el bueno o el malo de la película?
Honestamente, no se trata de ser el bueno o el malo de la película. En cierto sentido, lo importante es contar una historia. Quiero decir que tampoco sigo una carrera política donde sientes que la gente tiene que quererte.
¿Y cuando le toca interpretar un criminal como el de la película 'Blindness', trata de encontrar ciertos puntos en común?
Lo máximo que puedo hacer es entender, sentirme identificado con el lado emocional. Hasta los peores personajes se pueden comprender emocionalmente por lo que pasan. Y eso es lo que uno interpreta. A mí me resulta muy difícil cuando me piden que me identifique con cierto personaje o si sé lo que siente, porque si te toca interpretar un psicópata, es muy difícil identificarse con alguien que hace lo que nadie se imagina. Y tampoco conozco gente así.
Al menos espera no conocer gente así... Sí, exacto (sonríe). En esos casos, solo se puede interpretar el lado emocional, para contar una historia. Es un juego, solo un juego. Así lo veo. Es lo que es. Es como cuando eras chico y jugabas a los piratas contra piratas. Estarías perdiendo el juego si te paras a pensar "Bueno, a lo mejor los piratas no son así, tan malos". Si te toca un pirata, hay que ser pirata.
¿Tuvo que pasar por cierta preparación para interpretar a un ciego?
Sí, porque la vista tiene cierto poder. Si pasa algo, te mantiene mucho más consciente o al menos piensas que lo estás; estamos más preparados para elaborar excusas por algo que hacemos.
¿Aprendió a valorar el sentido de la vista?
En actuación al menos, te da mucha libertad eliminar la vista, porque es mucho más difícil mentirme a mí mismo. Hay algo sobre el espacio y tiempo cuando lo ves. Son dos cosas diferentes, dos aspectos distintos. Y cuando uno está ciego, los dos términos se vuelven uno solo. El mundo se torna muchísimo más grande, en cierta forma. Tu hemisferio se vuelve mucho más chico pero el mundo se agranda mucho más y realmente es un ejercicio de actuación, muy, pero muy interesante. Es una excelente clase de actuación.
¿Piensa hacerlo entonces? ¿Podemos imaginarlo con una nominación al Oscar por la película 'Blindness'?
(Riendo) Al menos por mi parte, no. Yo voto por mis amigos.
Los amores del mexicano. Gael no tiene prisa por hacer otra película, la paternidad es su prioridad.
“Por ahora estoy felizmente desempleado. Pero el tiempo me sirve para pensar lo que vendrá, porque todavía, igual, hay como tres películas que hice el año pasado y aún no se han estrenado”.
¿Estás guardando el tiempo libre para la familia?
“Claro, claro”.
Elegido entre los 25 más hermosos de Hollywood por las revistas People y Empire, Natalie Portman lo reconoció personalmente, cuando se pusieron de novios, en marzo del 2003. La pareja duró un poco más de un año, hasta que Natalie siguió su rumbo, con el rodaje de las películas 'Closer', 'Domino One' y 'Star Wars Episode II'. Con Dolores Fonzi, ya se habían conocido antes, en el 2001, cuando juntos filmaron la poco conocida película del sugerente título 'Vidas Privadas'. Y la televisión los reencontró, en el 2006, con otro título que dice mucho: 'Soy tu fan' (Dolores había sido también la autora del guión de aquella serie). Hoy, la pareja espera un bebé que nacerá muy pronto y la alegría, al menos por esta vez, no es ninguna actuación.
¿Ya tiene fecha de nacimiento el bebé, la conoce usted?
“Sí, sabemos que estará llegando para principio del año que viene”.
¿Se sabe si es hombre o mujer?
“ No, todavía no lo sabemos”.
¿La paternidad puede llegar a cambiar las decisiones en su trabajo?
“Desde que quise ser actor, siempre me tentaron las necesidades del momento y lo que podía venir después, en cierta forma. Pero obviamente, todos los planes están ahí, aunque el destino hace lo suyo la mayor parte del tiempo. Si pienso en lo que puede llegar a venir, a lo mejor no viene. Y hasta que lo vives no sabes lo que querías. Quiero decir que al menos por ahora, todavía no soy padre... y hasta que no sea padre no voy a saber lo que va a ser diferente”.
¿Y si le ofrecen películas infantiles? ¿No las va a aceptar para poder mostrársela a su hijo?
“Puedo decirte que sí, pero quién sabe. A lo mejor sí, a lo mejor no”.