Estas son algunas ideas para evitar un consumo innecesario de golosinas durante ese día. No todas las recomendaciones funcionan de la misma forma para cada familia, pero se pueden seleccionar las más apropiadas:
Aségurate de que tu niño o niña ingiera una comida o merienda nutritiva antes de pedir golosinas (trick-or-treat) para que haya menos capacidad en su estómago para los azúcares.
Cuando regresen a la casa, revisa la bolsa de caramelos y bota todos los que están abiertos. Inspecciona las frutas o bocadillos hechos en casa y quédate con los que le inspiran confianza.
Es mejor comer del trick-or-treat bag durante varios días que hacerlo todo de golpe.
Permítele a tu niño o niña que seleccione 10 de sus golosinas favoritas y que las coma a su gusto. En cuanto al resto de la bolsa, controla cuánto y cuándo se comen.
Al tratarse de los jóvenes, se recomienda razonar con ellos las desventajas de consumir azúcar en exceso. Si ellos consideran que no pueden controlar las porciones o cantidades de caramelos a consumir, ofréceles guardar la bolsa de golosinas, y así la tentación será menor.
Si eres de las que se va a acabar con la bolsa de dulces antes que ellos, es conveniente botar gran parte de los caramelos desde el principio; recuerda que los padres deben dar el ejemplo.