No sé por qué a muchas personas les encanta parecer aprendices de todo y maestros de nada.
Esto es válido en casi todos los campos.
“Para muestra, un botón”, la automedicación.
Estoy segura de que si no es el caso suyo, conocerá a alguien que suele automedicarse. Habrá los que con todo y que hay un riesgo en ello, salen bien parados.
No siempre es así, abundan los casos de intoxicaciones y hasta muertes producto de tomar medicamentos sin prescripción o de mezclarlos, con lo que se produce lo que se denomina contaminación medicamentosa, la cual paso a explicar.
Esa costumbre de usar frasquitos de una medicina (por lo general cápsulas o tabletas) para echar otra debe dejarse, ya que aunque crean que los limpian bien, siempre quedan partículas microscópicas, residuos que cuando se combinan entre sí pueden convertirse en un veneno.
Eso por un lado. Por el otro, está la práctica de tomar medicinas recomendadas por comadres, amigas, vecinas.. Solo porque a ellas les funcionó no quiere decir que a usted le vayan a caer bien, cada organismo es diferente y reacciona distinto. Además, hay que ver el historial clínico familiar.