Francisco dio sus inicios de forma natural en las letras cuando era pequeño. Escribía pequeños cuentos en los cuadernos escolares y los mostraba a sus amigos.
Luego continuó escribiendo pasquines durante el bachillerato hasta que a los 19 años, cuando cursaba el segundo año de Derecho y Ciencias Políticas, terminó su primera novela, llamada "Mirada siniestra".
Este manuscrito tenía más de cuatrocientas páginas, una cantidad que se tornó en un impedimento para las editoriales (publican novelas más cortas).
La novela esperó tres años hasta que finalmente fue impresa en una editorial panameña.
El autor dice que este paso lo hizo sin contar con herramientas narrativas, lo único que sí tenía hasta ese momento era un hábito hacia la lectura.
Para Jurado la escritura no es un asunto de tiempo, pero sí de acumulación de conocimiento de todas las ramas posibles.
"Yo escribo lo que quiero leer", señala el escritor, en referencia a sus dos novelas con historias de asesinos en series y ambientadas en lugares comunes de la capital.
Para trabajar los perfiles de estos personajes el escritor hace uso de sus conocimientos de la carrera de Derecho, que tiene cursos sobre estos temas.
Dentro y fuera de Panamá, el abogado Jurado combina sus actividades laborales con visitas a colegios, universidades y círculos de Lecturas para la promoción de sus novelas. Para él es positivo el hecho de que los lectores quieran compartir lo bueno, lo malo y lo feo de su trabajo creativo.
Jurado dice que son compatibles el ejercicio de la abogacía con la escritura. En la novela "Niebla" trabajó técnicas narrativas distintas de la novela anterior. También tiene más acción.
Para escribir prefiere las mañanas, antes de salir al bufete, porque considera que en la noche el cansancio del día de trabajo no le dará el mismo resultado que hacerlo a primera hora.
En este el joven escritor momento no tiene aspiración a participar en concursos literarios, pero sí busca que sus novelas se publiquen fuera de las fronteras.
Hasta ahora no lo ha logrado, pero seguirá intentando ya que tiene varios borradores de novelas que no ha terminado. En ese sentido, tiene como meta no iniciar otro proyecto nuevo sin antes terminar de pulir los que tiene guardados en la computadora.
Aunque no descree del todo, dice que "he leído obras fatales que han sido premiadas".
El escritor está consciente de que la novela negra en Panamá no tiene la fuerza que tiene en otros países donde se hacen concursos solamente para este tipo de literatura. "No es que en Panamá no se lean novelas de asesinos, lo que pasa es que hay poca gente que las escriba. Las que habían eran de otros países y eso fue lo que me instó a seguir escribiéndolas", explicó.
Añadió que las novelas con estas tramas también requieren de investigaciones. Hay que investigar cómo se comportan las personas que cometen delitos para luego plasmarla esas características en el personaje.
En la novela "Niebla" Jurado creó un personaje llamado Sabrina que es la responsable de resolver muchos casos delictivos. A los lectores jóvenes les gustó mucho este personaje y en ese sentido, el escritor, tiene otras novelas donde participa esta chica.
Sobre la fórmula para hacerse escritor, Jurado dice que no existe, aunque le gustaría que existiera una que enseñara cómo escribir un libro que te haga salir del anonimato y te haga conocido en todo el mundo como Harry Potter.
Para mercadear sus obras el autor tiene un blog en Internet donde actualiza la información semanalmente.
Ramón Francisco Jurado fue representante de Panamá en al Ruta Quetzal Argentina 1996.
Ha merecido la Medalla Guillermo Andreve por la excelencia académica.
Fue editor de la revista "Huellas" de la Universidad Santa María la Antigua.
Actualmente se desempeña como abogado de una firma con presencia en muchos países.