La obesidad o simplemente pasarse del peso ideal para luego volver, es uno de los problemas que más afecta a la sociedad moderna, por el que cada día son más, los hombres y las mujeres que, a partir de la adolescencia, buscan una dieta a seguir en su mayoría sin prescripción médica.
Sin evaluación médica se ponen en práctica diversas dietas: bajas en grasa, azúcar y sal, sin carbohidratos, de sólo sopa, frutas y ensaladas.
Una dieta que se está propagando es la de ingerir sólo líquidos, porque se cree que son más saludables en comparación con los alimentos sólidos.
La doctora Itzel Velásquez, del Centro de Nutrición y Obesidad, sostiene que las dietas líquidas sólo se recomiendan a pacientes después de una cirugía o a quienes no toleran alimentos sólidos.
Aclara que también se pueden utilizar en pacientes obesos para pérdida de peso rápido, pero bajo control médico. Para las personas que desean perder peso rápido y a corto plazo las dietas líquidas son efectivas, pero es necesario un interrogatorio completo y exámenes de laboratorio, para determinar su estado real de salud, las causas que han ocasionado la subida de peso y el tipo de dieta a seguir, indica Velásquez.
Precisa que siempre y cuando el paciente consuma los líquidos especificados y en las cantidades establecidas se logra el objetivo.
Agrega que cuando los pacientes por su cuenta la siguen no logran su objetivo. Puede darse el caso de que sin saberlo ingieren muchos líquidos hipercalóricos, por ejemplo un batido de helado, con lo que en vez de bajar subirán de peso. Al poner en práctica una dieta líquida sin vigilancia se corren graves riesgos, señala la especialista.
Explica que el paciente puede presentar mucha ansiedad, porque está acostumbrado a masticar y saborear los alimentos.
También pueden presentarse mareos por baja de presión o de azúcar, por eso los líquidos deben contener la cantidad de sodio y carbohidratos adecuados.