A medida que pasan los años, la matriz capilar, se debilita y las carencias empiezan a hacerse notar. Tu cabello tiende a afinarse y disminuye la densidad de la melena. Los trastornos hormonales, el estrés, las dietas carentes de zinc o magnesio, además de una alimentación pobre en vitaminas, son otros de los factores que contribuyen a la pérdida del grosor y volumen.
Afortunadamente la cosmética capilar se ha encargado de ayudar a solucionar el problema con fórmulas capaces de fortalecer su nacimiento con las vitaminas y minerales que faltan en los cabellos maduros.
Entre los productos indicados para cabellos están el ritual Resistanse de Kérastase, Seah Hairspa de Schwarzkopf o Ginzakami de Kanebo. Si prefieres un resultado duradero nada mejor que un tratamiento profesional Kerathime, que consiste en un baño reparador.