Variedades

Hechizo contra los infartos


Cuando vemos en las películas de Drácula como el ajo tiene la capacidad de alejar a este personaje de espanto y a todos sus parientes, a la vez desconocemos sus beneficios para mantener a raya los problemas circulatorios y coronarios, que serían para nosotros una certera puñalada.
Considerado como el único remedio cardiovascular que puede consumirse bajo dos tipos de recetas (médicas y culinarias), este bulbo contiene compuestos que vuelven la sangre más fluida, reducen el colesterol de la sangre y la tensión arterial, depuran el organísmo, combaten los gérmenes e infecciones y tienen cualidades antioxidantes, entre muchas otras propiedades que provienen sobre todo de su riqueza en las sustancias sulfurosas que le confieren su sabor y aroma picante.
Aunque los médicos antiguos ignoraban las razones exactas de las cualidades curativas de este condimento, sus beneficios y el mejor modo de aprovecharlos, el ajo contiene acciones cardiosaludables, anticancerígenas y germicidas, los cuales pueden aprovecharse tomándolo como alimento, o a través de extractos y formulaciones de laboratorio.
El mismo actúa por distintos mecanismos. En primer lugar, reducen la tasa de colesterol, fluidifican la sangre, previenen la arteriosclerosis, estimulan la dilatación de las coronarias e inhiben el proceso de inflamación asociado a los infartos.
Por otro lado, ha sido considerado "aspirina vegetal", ya que reduce la capacidad de coagulación de la sangre en un 20 al 30 por ciento.
Los beneficios del ajo son múltiples y estudios de China muestran que quienes comen más ajo tienen menos de la mitad del riesgo de sufrir cáncer de estómago. Además, el ajo ocupa uno de los primeros lugares en la lista del Instituto Nacional del Cáncer de EU, como posible alimento protector contra el cáncer, principalmente gástrico.
Finalmente, sabemos que el olor de este bulbo es una pesadilla, pero ¡ya están advertidos!, si quiere proteger su corazón y vasos sanguíneos, tómelo como alimento o suplemento.
Al reducir los niveles de azúcar o glucosa, en el torrente sanguíneo, el ajo mejora la dieta de las personas diabéticas. En forma de lavativas o supositorios, es especialmente activo contra los oxiuros, unos gusanos intestinales redondos, blancos y pequeños, que suelen infestar a los niños.
Además de ser diurético y un activador del funcionamiento tiroideo, el ajo aumenta las secreciones del estómago, regulariza la digestión, estimula la producción de la bilis en el hígado, aumenta el peristaltismo intestinal y reduce los gases.
El ajo se digiere mejor si se consume picado o machacado y conviene sobre todo eliminar el germen verde que se halla en su centro, ya que es muy indigesto.
Pero conviene evitar el consumo excesivo y prolongado de ajos ya que, en algunas personas con predisposición, puede ocasionar trastornos gástricos o disminuir la presión arterial.
Uno o dos dientes, que equivalen a unos nueve gramos de ajo, al día bastan para mejorar la salud, mientras que una mayor cantidad no mejora sus efectos y puede irritar el tubo digestivo.
Es preferible comerlo crudo, porque al cocerlo pierde sus aceites. El ajo triturado o picado libera sus aceites, ricos en compuestos sulfurosos saludables pero muy volátiles.
Lo ideal es que todos los miembros de la familia lo coman.


fecha edicion
old id
172139
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América