Variedades

Helen Mirren, sin aires de diva

Le duele gastar en ropa y accesorios costosos, por lo que muchas veces compra joyas falsas.


Ala oscarizada actriz británica Helen Mirren ("La Reina") no hay nada que le guste más que zurcir los calcetines de su marido, según revela en la revista "Woman & Home".

"Me encanta zurcir. No porque los calcetines de mi marido necesiten precisamente un zurcido sino simplemente porque me gusta", explica la actriz de ascendencia aristocrática rusa, que está casada con el director de cine Taylor Hackford.

Mirren dice que prefiere quedarse en casa que asistir a los estrenos cinematográficos, a los que se ve obligada a veces.

 

La actriz, de 66 años, que trabaja en la nueva adaptación cinematográfica de "Brighton Rock", basada en la famosa novela de Graham Greene, explica también que le disgusta gastarse una fortuna en ropa o joyas y que a veces lleva un diamante falso que compró por solo 15 dólares.

"Me he dado cuenta de que uno puede comprar joyas falsas increíbles. Compré una vez un diamante falso, que tendría 50 quilates de ser real, y me costó algo así como 10 libras (15 dólares). Lo llevo en un collar de plata muy sencillo y nadie piensa que no sea auténtico", señala la veterana actriz.

Mirren insiste en la entrevista en que no tiene ninguna intención de jubilarse y critica la "obsesión" de la actual sociedad con la edad de las mujeres.

 

“No deberían fijarse en nuestro aspecto -en lo jóvenes o delgadas que somos-, sino en lo que hemos hecho, en quiénes somos", explica.

Y no es que la edad o las arrugas sean un problema para esta galardonada actriz, al contrario, tan solo el año pasado, a sus 65 años, se atrevió a posar desnuda para la revista New York Magazine, en la que se le vio en una bañera antigua y elegante, luciendo ese tatuaje pequeño en su mano derecha, un símbolo americano nativo que, según ella misma dice, es fruto de una noche salvaje en Minesota.

A pesar de que en lo que respecta a su físico no tiene inhibiciones, asegura que solo aparenta ser rebelde, y que sigue siendo la colegiala católica llamada Ilyena, que creció en Inglaterra con un padre ruso y madre inglesa: "¡Es cierto!, ¿he crecido fuera de todo eso? -decía riendo- sigo siendo la chica que desea ser mala, pero nunca me convertiré en ello... nunca he sido demasiado remilgada, pero sigo siendo muy temerosa".


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649411
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América