Variedades

Herederos de la música

Ambos artistas coinciden en que ser padre es lo más lindo que hay, y que es una gran responsabilidad.


Ser padre para este par de cantantes es una bendición y el sentimiento más lindo que han experimentado.

Emilio Regueira y Alberto Gaitán abren sus corazones, y nos cuentan cómo se desarrollan sus facetas de padre, al educar a un pequeño y a la vez mantener una carrera tan importante como es la de un músico.

Empecemos con Emilio Rafael Regueira Royo, el heredero de la fortuna musical Regueira. Este pequeño, que muy pronto cumplirá tres años, es el amor del vocalista de Rabanes, quien ha cambiado en un 100% gracias a él.

 

Cuenta Emilio que cuando se enteró que sería padre estaba muy emocionado, “era una alegría y a la vez compromiso pues sabía que era una responsabilidad y lo esperaba con ansias”.

Orgullo chitreano:
El nacimiento de este pequeño fue muy significativo para el cantante, pues ahora prefiere ajustar sus horarios de trabajo para compartir con el niño y hasta tristeza le da irse de gira y dejarlo. “Él es un niño muy hiperactivo, siempre anda con las baterías cargadas, jugando, le compré una guitarrita y le gusta, pero cuando me voy se pone serio y me dice “chao papá”, comenta el músico.

A Emilio no le importa que el pequeño sea músico o estudie otra carrera en la universidad. Considera que todos los trabajos son buenos y apoyará a su hijo en lo que este decida.

 

Este orgulloso padre también le inculca buenos modales a su hijo. “A donde vamos le digo que salude a la gente, que le dé la mano a los hombres y un beso a las muchachas, quiero que sea sencillo, alegre, pero, sobre todo, que disfrute la niñez”.

Para éste día del padre, Emilio compartirá con su hijo, ya que el año pasado no pudo hacerlo por compromisos musicales.

El cantante aconseja a los nuevos progenitores que quieran a sus retoños, que con o sin una relación estable, jamás deben olvidarse de ellos.

 

El heredero de la salsa:
La dinastía Gaitán, también tiene quien lo remplace. Él es Ricardo Alberto Gaitán Simón, y lleva ese nombre en honor a su abuelo, quien lo esperaba con ansias, pero a seis meses de gestación del bebé, el padre de los Gaitanes dejó este mundo.

Para Alberto, ser padre es “lo más lindo que le pueda pasar al ser humano”. Su papá siempre le decía que él vivía para ellos, pero es ahora que experimenta en carne propia ese sentimiento.

Con la llegada del pequeño Ricardo, la alegría invadió tanto a la familia, que se pusieron a llamar a todos los conocidos, pues no lo podían creer. “fue algo muy especial, no estábamos buscando tener bebé, pero ya era hora, así que fue el tiempo preciso de que naciera”. manifiesta el artista.

 

Ricardo le escoge a su padre, qué actividades quiere practicar. Le encanta jugar, y ver programas de niños. “Aquí en Panamá le encanta ir al Game Box, y cuando va a Miami juega mucho con sus primos”.

Herencia:
Está claro que un Gaitán más, cantando salsa o componiendo canciones es aceptable y lo apoyará de la misma forma que sus padres lo hicieron con él.

Por ello, este padre no descarta que en el futuro el pequeñín siga sus pasos, aunque prefiere que también haga una carrera profesional.

Alberto sueña que el apellido Gaitán se propague. Por lo menos, aspira a tener uno o dos hijos más, ya que Ricardo necesita compañía. Ahora, también hay que esperar los hijos de su hermano Ricardo, quien está casado con la hermana de su esposa.

Por lo pronto, la familia tiene un solo rey, a quien disfrutan, adoran y consienten. “Es lo más especial que me ha podido suceder, lo protejo y lo quiero más que a nada en el mundo”, agrega. Y, para darle continuidad a ese amor, Alberto celebrará hoy y se despertará temprano para jugar con Ricardo, abrir regalos, jugar con él y en la noche cenar a lo grande en familia.


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438148
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América