Los herederos de Boris Karloff, legendario actor del cine de terror, han demandado a los estudios Universal por diez millones de dólares por el uso de la imagen de este intérprete en personajes como Frankenstein o la momia.
La denuncia que Sara Karloff, hija del actor, ha presentado en un tribunal de Los Angeles asegura que los estudios Universal han violado los derechos de su padre, acusándoles de fraude e incumplimiento de contrato.
De acuerdo con Karloff, los estudios están utilizando la imagen que popularizó su padre en los clásicos de terror del cine en blanco y negro cambiando pequeños detalles para que los monstruos se sigan pareciendo pero no sean exactamente los mismos a los que su padre dio vida.
De esa forma los estudios Universal quieren evitar el pago de los derechos de imagen a los que se verían obligados de otra forma.
Karloff, fallecido en 1969, es considerado uno de los maestros de este género desde que aceptó en 1931 el papel de "Frankenstein" que había rechazado Bela Lugosi porque el maquillaje que requería este monstruo haría imposible reconocer al actor.
Desde entonces Karloff se especializó en películas de horror como "La momia", donde el actor también desaparecía bajo las vendas de este monstruo, "La máscara de Fu Man Chu" o toda la saga de "Frankenstein", en total una filmografía de más de 170 películas.
El abogado encargado del caso, Allan Browne, asegura que este caso pone en tela de juicio los derechos de un actor sobre su imagen, aun en esos casos en los que un maquillaje tan elaborado esconda su rostro.
Por el momento los estudios Universal no han hecho declaraciones sobre esta demanda.