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Hijos y... ¿el amor de pareja?

La llegada de un bebé cambia la dinámica de las relaciones, pero no debe ser una excusa para separaciones, sino que ser un motivo de unidad.


Salir y llegar a casa solía ser una rutina fácil para Melissa y Germán cuando su familia solo consistía en ellos dos. Desde que Josías llegó hace siete meses las cosas cambiaron. Ya no hay espacio para largas noches de películas o cenas románticas, ahora las prioridades son otras, sus noches transcurren entre mamaderas y pañales, pero sin dejar de ser una rutina "caóticamente hermosa".

Como ellos, muchas otras parejas se ven enfrentadas a esta transición. Algunos no saben cómo manejar esto y luego de un par de años, optan por el divorcio o separación.

Tener un hijo transforma la vida de cualquiera y agrega un nivel más de dificultad a las -ya de por sí- complicadas relaciones humanas, "la vida de una pareja es muy sencilla, muy centrada en ellos dos y al incluir a un hijo en la ecuación ya no se puede pensar en ir al cine una noche, tienes que pensar ahora en lo que necesita tu hijo", explicó el psicólogo Fernando Gómez, "muchos vive un periodo de luna de miel hasta que tienen una situación que los estremece, el nacimiento de un hijo es una de ellas. Si esa relación no servía y simplemente estaban juntos por costumbre, aquí se va a notar".

 

En ocasiones se comete el error de dedicar la atención y esfuerzo en ese nuevo ser, pero nunca se debe dejar de lado la atención que se debe dar a su propia persona, así como a su pareja, "tienes que aplicar todas las herramientas que puedas para hacerle ver a tu pareja que todavía es importante en tu vida".

El primer año suele ser un reto para los nuevos padres por los cambios hormonales que enfrenta la mujer después del parto.

Recomendaciones

Para que la llama del amor no se apague ante esta situación, Fernando recomienda tres componentes esenciales: comunicación, comprensión y apoyo.

 

Nunca se debe olvidar hacer preguntas clave: "¿estoy siendo un buen compañero?, ¿en qué ayudo?".

"El bebé debe ser un compromiso adicional, un pacto más, un voto más en esa relación, que sirva para unificar a la familia", dijo.

"El que tú veas a la mujer de tu vida cargando a tu hijo, amamantándolo, no hay cosa más increíble que esa imagen. Si tú realmente la amas, en ese momento se te va a notar".

 

Si la situación en vez de mejorar empeora, se debe pedir ayuda ya sea de un consejero, guía espiritual o un psicólogo.

Es importante cultivar la relación de pareja para evitar vivir el síndrome del nido vacío, de esta forma cuando los hijos se vayan de casa permanezca esa unión que hay más allá de la relación como padres.


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1076977
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América