Dato
- Se rodó entre mayo y junio de 2009 en EE.UU.
- Los productores decidieron retrasarlo por respeto a Michelle Williams, la expareja de Heath Ledger, quien murió en el año 2008.
Por esas cuestiones difíciles de entender de la distribución y del mercado del cine, muy pero muy tarde, llega una realización de 2010, de corte independiente –es más, los productores fueron los mismos protagonistas– que retrata la complicada relación entre Dean y Cindy, llamada “Triste San Valentín”.
La cinta tiene como marco el mal momento de un matrimonio que trata de convivir con su propia rutina y el desgaste del amor que traen los años.

Su logro es centrar el drama entre el presente, en un cuarto de hotel, y el pasado cuando se conocieron y comenzaron su amor.
Si en el amor hay uno que siempre quiere más, es más que doloroso –y aquí reside el núcleo de la historia de este “Blue Valentine”– verlo plasmado en pantalla grande con tanta crudeza.

Dean (Ryan Gosling) ama más, amó siempre más, y Cindy (Michelle Williams) se aferró a lo que pudo.
El rol y el lugar en que coloca el filme a su protagonista varón, es tan duro, tan de los tiempos actuales en que el varón no sabe dónde situarse: su lugar quedó desdibujado.

¿Qué será ser hombre hoy en día? Sobre todo ser Dean, que prefiere tener tiempo para estar en casa con su mujer y su hija, antes que explorar dónde quedaron sus sueños. “Tu siempre lastimas a quien amas. A aquel que ni debieras lastimar”, reza la canción que Cindy baila en una calle de Nueva York con una dulzura pocas veces vista.
