El Halloween es uno de los símbolos universales de los Estados Unidos, que hábilmente los comerciantes han introducido a nuestros países para incrementar el consumo de la población. Su nombre proviene de "hallow", que quiere decir santos, y E"en, que es una contracción de el término "even", que significa víspera, es la víspera del día de todos los santos .
Se deriva de los ritos de los druidas(sacerdotes de tribus europeas llamadas celtas) para celebrar el día que Saman, el dios de los muertos, invocaban a los malos espíritus a reunirse la última noche del año, para examinar los acontecimientos del futuro y visitar sus antiguos hogares en la tierra.
En el siglo IV DC, en Roma, el cristianismo trató de acabar con todas las cosas paganas y las religiones antiguas. Pero los celtas no podían dejar del todo sus costumbres, así que la iglesia cristiana les cambió el nombre de Samhain a All Hallow Eve y la razón de esta celebración se convirtió en la adoración cristiana de todos los mártires religiosos.
VERDADERO DIA DE BRUJAS
El 31 de octubre es la fecha conmemorativa más importante del año para quienes practican la brujería. Anton Lavey, autor de "La Biblia Satánica" dice que en la noche de Halloween los poderes satánicos, de lo oculto y de brujería están en su nivel más alto y afirma que cualquier practicante del ocultismo que ha tenido dificultad con un hechizo o maldición, tendrá éxito ese día.
PEDIR DULCES Y USAR DISFRACES
La costumbre de pedir dulces empezó en Europa con una costumbre del siglo IX. El 2 de noviembre los cristianos andaban de pueblo en pueblo pidiendo "tortas de alma" que eran pedazos de pan con pasas. Mientras más recibieran, más prometían rezar por los parientes muertos de los donantes, cosa que llevaba a las almas más rápido hacia el cielo.
Los europeos usaban máscaras cuando sequías u otros desastres los agobiaban. Las máscaras eran usadas para espantar a los espíritus que les traían el mal. Los niños se vestían como fantasmas para asustar a los vecinos.
LA CALABAZA, ICONO DE LA CELEBRACION
El símbolo por excelencia del Halloween es la calabaza. Proviene de la leyenda de Jack O"lantern, un herrero irlandés quien vendió su alma al diablo, y luego se rehusó a entregársela.
Al morir, no fue admitido en el cielo y cuando fue al infierno el diablo tampoco lo recibió, siendo maldecido a vagar por sobre la faz de la tierra hasta el día del Juicio Final. El diablo le arrojó un carbón del infierno que él colocó dentro de un nabo que comía a manera de linterna. Al inmigrar muchas de estas personas a los Estados Unidos y al no tener a su alcance nabos, encontraron en la calabaza el reemplazo perfecto.
OPINIONES DE RELIGIOSOS
Padre Juan Sandoval de la Parroquia San Agustín: "Nosotros en el proceso de evangelización vemos que el mal, que se da desde el principio del mundo, se hace presente siempre. El Halloween es un eco del mal, bien rescatado por el consumismo. No pertenece a nuestra cultura y es una manera de irrumpir al principio del bien, evocar el mal e irrespetar a las culturas que no creemos en él. Es una burla del mal, pero después se celebra la fiesta de los santos inocentes, con esto retamos el mal que se evocó el día anterior".
Pastor Ricardo Fernández, Iglesia Bautista El Dorado: "Es una fiesta que vienen del ocultismo de la Europa Antigua. La celebración del Halloween es un acto pagano. No es más que un culto a lo oculto, es una trampa aparentemente inofensiva, no hay que olvidar que Satanás se viste como ángel de luz".
Padre Laureano Crestar Durán, Parroquia de la Santísima Trinidad: "Es una pena que costumbres de afuera se cuelen en nuestra patria; debemos nutrirnos de otras culturas, pero sin suplantar la nuestra. Esta fiesta no se debe fomentar, sino dedicarse más a lo nuestro, como la víspera de día de todos los santos y el día del niño. Hay que pensar en los santos y no en cultos que no encajen en nuestra tradición cristiana".
Pastora Sonia de Segura de la Iglesia de Nazareno: "Como evangélicos no participamos en cosas satánicas. El uso de máscaras de muertos y calaveras resaltan al enemigo. Todo lo que no edifique a Dios es satánico. Nos da lástima que los padres inculquen en sus hijos esas costumbres en lugar de cosas espirituales".
Pastor Luis Villamil de la Iglesia Luterana El Redentor: "El Halloween es una fiesta pagana, no es cristiana. Satanás quiere desviarnos de las verdades bíblicas. La gente está un rato con Dios y otro con el diablo, debemos ser cristianos siempre. Y hay que ver a quién es que se adora".
Esta fiesta de macabras raíces, ahora es motivo de celebración de los infantes, quienes en su inocencia sólo desean divertirse, y por supuesto, recolectar muchos dulces.