Son pocas las ocasiones en que se puede ver a toda la Familia Real británica junta. La última tuvo lugar esta semana, y la causante fue la matriarca preferida del Reino Unido, la recordada Reina Madre de Inglaterra, a quien le realizaron una estatua que fue develada en el centro de Londres. La encargada de inaugurarla fue su hija, la Reina Isabel, que acudió a la avenida del Mall, acompañada por casi todos los miembros de su familia.
Luciendo el broche de diamantes en forma de concha que llevó su madre en su 100º cumpleaños, la soberana asistió al homenaje acompañada por su marido, el Duque de Edimburgo, sus hijos los Príncipes Carlos, Andrés y Eduardo, la Duquesa de Cornualles, la Condesa de Wessex, los PríncipesWilliam y Harry, las Princesas Beatriz y Eugenia de York, la Princesa Ana y lady Helen Taylor.