Para lucir una manicura perfecta no podemos pasar por alto limar nuestras uñas, lo que además se convierte en una alternativa en vez de cortarlas, y una forma también de fortalecerlas. Pero no siempre sabemos cómo hacerlo correctamente, lo que puede hacer que acabemos con una forma que no nos agrada o con las uñas escamadas debido a una mala técnica.
La manicurista Dayana Jiménez explica paso a paso cómo es la forma correcta de limar las uñas.

Consejos
Evita las limas de metal y las de cartón o papel que tengan un grano grueso.
Evita también limar las uñas después del baño o la ducha ya que con la acción del agua éstas se reblandecen, lo cual dificulta el limado.

Y otro punto importante que debemos respetar absolutamente es el sentido de limado. Limaremos siempre hacia el centro de la uña, salvo que tengamos que rebajar mucho el largo, en este caso lo podemos hacer en zig-zag para ir más rápido. ¿Y por qué hacia el centro? Pues, si nos imaginamos que la superficie de nuestra uña se compone de minúsculas "escamas" concéntricas, el hecho de limar sin sentido hará que estas se levanten y que el borde de la uña se debilite y se abra. La duración del esmalte y la consistencia de la propia uña no serán las óptimas.
Si tienes las uñas muy largas es conveniente cortarlas un poco antes de limarlas, de esta forma el trabajo será mucho más simple. Utiliza también un cortauñas de calidad para simplificar el proceso. Si sueles hacerte la manicura en casa, te recomendamos que inviertas en un kit de uñas que reúne todo lo necesario para esta tarea.

Habrás notado que las limas tienen un lado más áspero y otro más suave. Usa el áspero para limar la uña y el más suave para retirar los residuos que suelen quedar después de limar las uñas.
Recuerda darle forma a tus uñas con suavidad, de este modo evitarás que las mismas sufran daños.
Las uñas también necesitan su dosis de hidratación para estar sanas y fuertes. Para ello se recomiendo un gesto tan sencillos como los baños en aceite de oliva.