Por otra parte, puede visitar las salas de arte, el museo interactivo EXPLORA, Panamá Viejo, el Casco Antiguo, el Parque Metropolitano, ir al teatro o al cine.
Entre las exposiciones vigentes están una de Pintura Cubana: Roberto Fabelo, Niels Moleiro, Luis Camejo, en Encuentro (226-6484, 226-0567). También, la del puertorriqueño Arnaldo Roche Rabell, en el Museo de Arte Contemporáneo, Ancón. En Galería Mateo Sariel, San Francisco (entrando por la calle frente al Parque Omar) se exhibe "Juan Carlos Marcos sobre mis pasos". En Arlene Lachman Galería, en Ave. Balboa, frente al Hotel Miramar Intercontinental, muestra de artistas contemporáneos.
Salas de Teatro: en ABA se presenta la producción infantil "Cenicienta"; en La Quadra, "Ojitos de Ángel" (para toda la familia) y en el Teatro en Círculo "Cena de Matrimonios". Además, en Cines Alhambra, Transístmica, "Las 5 advertencias de un extraño.
La Soka Gakkai Internacional de Panamá, invita a todas las damas de la República a la "Gran Convención Cultural Panamá-Brasil", hoy domingo 25 de junio a las 10: 00 a.m. en su centro cultural. Entrada gratis. Teléfonos: 261-1225 / 261-0974.
En un contexto de constante violencia como el afgano, la necesidad de supervivencia hace obligatorio trazar cauces que posibiliten una cierta normalidad.
Y para algunos la mejor forma de evadirse es, concluida la jornada laboral, divertirse todo lo posible, aunque manteniendo los ojos bien abiertos y desplazándose en coche una vez caída la noche.
Por iniciativa de unos cuantos latinos y en un número creciente, más de 40 extranjeros se reúnen cada miércoles a bailar al ritmo del merengue, el wawanco o la bachata y, de paso, quitarse un poco el miedo del cuerpo.
Hace tiempo que los latinos dejaron de tener mayoría abrumadora en esta reunión, a la que ayer acudieron veinte parejas de quince países y una iraní fue elegida, por votación unánime, la mejor de las "salseras".
Otros optan por cenar en algunos de los restaurantes con estándares europeos de Kabul, en los que, a diferencia de lo que ocurre en Pakistán, no hay ninguna dificultad para beber alcohol.
Hay más de un restaurante decente en la capital afgana, aunque se lleva la palma el "Atmosphere", un local francés que acaba de poner tecnología "wi-fi" en todo su complejo, con una preciosa terraza, piscina y amplio jardín.
Hasta funciona un club de golf a las afueras de Kabul para los más pudientes, pues sus precios son muy elevados, como ocurre en muchas de las instalaciones afganas dedicadas al uso y disfrute de los visitantes extranjeros.
En muchos de ellos puede leerse: "Lo sentimos, pero no servimos bebidas alcohólicas a ciudadanos afganos".