Una de las repercusiones más reveladoras y preocupantes es la cantidad de infantes que han quedado huérfanos o se encuentran gravemente afectados, según sostiene el Informe Niños al borde del Abismo (UNICEF).
En África casi 13 millones de menores han perdido a uno de sus progenitores, o a ambos a causa del SIDA.
Por lo general, desde que se contrae la infección por el VIH hasta la muerte a causa del SIDA transcurren 10 años. De ahí que la tasa de incidencia de hoy marcaría considerablemente las pautas de la orfandad en el próximo decenio.
"Niños al borde del abismo", ha presentado cinco estrategias para prestar apoyo a los huérfanos.
Fortalecer la capacidad de las familias para proteger a sus menores.
Reforzar las respuestas basadas en la comunidad.
Fortalecer la capacidad de los infantes.
Asegurar que los gobiernos formulen políticas para el problema.
Concienciar a la opinión pública.