Variedades

Humanos, huéspedes de los invasores

Es una película estadounidense de ciencia ficción, adaptación al cine de la novela de Stephenie Meyer.


Nicolás Kusmim (nicolas.kusmin@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Ficha técnica:

  • EY! EY! EY! EY! EY!
  • Título original: “La huésped” (“The host”, Estados Unidos, 2013)
  • Dirección: Andrew Niccol.
  • Con: Saoirse Ronan, Max Irons, Jake Abel, Diane Kruger, Frances Fisher, William Hurt.
  • Guion: Andrew Niccol sobre una novela de Stepenie Meyer.
  • Fotografía: Roberto Schaefer. Montaje: Thomas Nordberg.
  • Duración: 123 minutos.

Después del éxito de la saga “Crepúsculo”, la escritora Stephenie Meyer no ha descansado en los laureles y sigue explorando triángulos amorosos en medio de géneros fantásticos. Y Hollywood no se ha quedado atrás a la hora de hacer la adaptación.

Andrew Niccol, experto en ciencia ficción y dimensiones paralelas – guionista de “The Truman Show” y director de “Gattaca” y “El Señor de la Guerra”– lleva a la pantalla “La huésped”, la última novela de la autora.

Esta vez, la acción transcurre en el futuro. El mundo fue invadido por una raza de extraterrestres, quienes toman cuerpos humanos para sobrevivir. Desde su llegada, el planeta vive en paz, no hay capitalismo, no hay guerras, no hay destrucción y se cuida el medio ambiente. Pero, quedan pocos humanos no usurpados. Entre ellos, Melanie –Saoirse Ronan– y su hermano.

Pero cuando ella es tomada prisionera, su cuerpo empieza a pertenecer a Wanda, una de las invasoras. Melanie se resiste a morir y persuade a Wanda para que se una a la resistencia humana liderada por el tío Jeb –William Hurt– y pelear contra los invasores. Pero hay un problema, mientras que Melanie sigue enamorada de Jared, Wanda se enloquece por Ian, ambas comparten un cuerpo.

 

La historia tiene varias ideas interesantes que no están profundizadas como se deben. ¿Qué pasa cuando el invasor es pacífico y el perseguido –en este caso el hombre– termina siendo el sanguinario? Acaso, ¿los extraterrestres terminan justificando sus actos y los seres insensibles terminan siendo más humanos y menos fríos que los humanos de verdad?

La película asoma a tener temas filosóficos que le podrían haber dado a la historia un poco más de cuerpo, pero la decisión de Niccol - de priorizar el ridículo triángulo amoroso - hace pensar que la literatura de Meyer es solo eso, un pasatiempo juvenil, superficial y pésimamente narrado sobre adolescentes con las hormonas en llamas, confundidos.

Una lástima, un abordaje tan banal para una historia de estas características.

“Me inspiró el aburrimiento”

La escritora Stephenie Meyer admitió que la idea se le ocurrió porque estaba aburrida. “Estaba conduciendo de Phoenix a Salt Lake City, a través del desierto más aburrido y repetitivo en el mundo. La única manera de no volverme loca ahí es pensando historias”. Y agrego: “La huésped no se siente como ciencia ficción, el mundo está familiarizado, el cuerpo que el narrador está moviendo dentro le es familiar, las emociones en los rostros de las personas que te rodean están familiarizados. Está ajustado en este mundo, con solo unas pocas diferencias clave. Si no fuera por el hecho de que las historias de extraterrestres son, por definición, la ciencia ficción, no lo clasificaría en el género”, explicó.

Un poco de historia

La idea no es original y parte de un clásico de la ciencia ficción – “La invasión de los usurpadores de cuerpos”, llevada al cine por Don Siegel, Phillip Kaufman y Abel Ferrara, – tampoco resulta original la subtrama de dos mentes en un cuerpo.

 

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911875
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América