Su pasión por las artes escénicas y la docencia es infinita, pero el primer ámbito la llevó a tomar una decisión definitiva, pues tenía cuatro niños por quienes velar. “Tendrían entre cuatro y once años. Un día cuando terminé de actuar, cruzábamos la calle y los vi tan estresados, corriendo detrás mío y dije no, nunca más los pondré en esto. Los fines de semana estábamos en el teatro. Ellos lo disfrutaban pero cuando vi que los estaba estresando, al tratar de cumplir mi sueño, decidí solamente dedicarme a enseñar”. Esa fue la postura tomada por la actriz, titiritera, narradora y escritora argentina Marisa Maccagno, quien se encuentra en Panamá presentando obras y dictando talleres.
Más de treinta años de experiencia registran su hoja de vida, cuyos principales testigos es la audiencia de diversos países.

Al tener muchas responsabilidades en su país de origen y viendo el transcurrir de los años, Maccagno con su esposo, Luis Pecha, decidieron hacer lo que más le apasionaba en el mundo: viajar. De allí crearon un teatro itinerante llamado Narrenorden comenzando por Guatemala, Nicaragua y Costa Rica, teniendo como último destino la tierra de Rubén Blades y Roberto Durán.
‘Humedades humanas’ fue el nombre adjudicado por los actores Marisa Maccagno y Luis Pecha a su obra desarrollada en LiBar y que tuvo tres únicas funciones en Panamá, finalizando el pasado viernes. El erotismo el amor y demás fantasmas del pasado contados a través de metáforas y poemas de autores latinoamericanos como Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Julio Cortázar y Kavafis, entre otros, fueron los temas centrales.

Transcurren los minutos y el auditorio espera ansioso el espectáculo. Se apagan las luces y una silueta femenina sale a escena. Al parecer, está feliz, pero proviene de una familia muy moralista, dada al qué dirán y, a pesar, de estar enamorada de un joven, le arreglan un matrimonio con una persona mucho mayor. Sufre toda la vida, pues no se atreve a liberarse y a tomar sus propias decisiones. Según Maccagno, esta es una historia atemporal que sucede a menudo en nuestras sociedades y hacen que la mujer esté en la oscuridad.
Las primeras experiencias en que el hombre y la mujer empezaban a conocer su cuerpo, encontrando diferencias y similitudes, descubriendo luego el placer de un orgasmo, son otros de los temas desarrollados en ‘Humedades humanas’, que en marzo regresa a la escena panameña. Pero en las escenas todo es un ir y venir de ideas que cobran vida a través de la palabra y las expresiones corporales de la argentina.
Una pequeña utilería la acompaña. Su viejo esposo ha muerto y Catalina (el personaje) encuentra un escape para vivir un amor que le ha retumbado los sentidos toda la vida. Siente miedo por entregarse al placer, pues solamente tiene como viuda, nueve días. Su amado José la busca y emprende el camino hacia lo mágico. ¡Una trama memorable!