Variedades

Humo de cigarro: cómplice-interlocutor

Cada uno decide con qué soga se ahorca o a quien cuenta sus cuitas. Los hay quienes en el fumar hallan catarsis y una forma de expiación.


Volutas, silencio, monólogos o tertulias. Siempre el cigarrillo y el fumador o los fumadores. La pintora captura las escenas.

Ya no fuma, pero de tanto observar fumadores ya los cuadros de escenas cotidianas donde ellos, el cigarrillo y el humo son los protagonistas no le son tarea difícil.

Pilar Moreno va entonces dibujando rostros ensimismados, tensos o relajados, según la emoción que anida en la mente y corazón de cada fumador o fumadora.

 

Registra con el color y los detalles del lenguaje facial que tanto habla, aunque el dueño del cuerpo no se percate y así se pueden ver en sus cuadros a un hombre o mujer que fuma y expresa su disfrute luego de inhalar el veneno tóxico al que no quiere renunciar. O, quizás él o ella sencillamente sostiene un cigarrillo y viendo las espirales de humo perderse o coquetear con el aire hasta desaparecer.

Alguien con un dejo de tristeza en la mirada o arañando recuerdos de tiempos idos. O, pudiese ser quien encuentra en ese momento a solas con el cigarrillo, la hora de hablar consigo, de mirar dentro de sí y descubrir a ese amigo desconocido que mora en él o ella y que exige también calidad de tiempo para sí.

Pilar Moreno exhibe una veintena de obras sobre el acto de fumar en “Zona de Fumadores”, en Diablo Rosso.

 

La psiquiatra que hace 5 años empezó a pintar y a dibujar. Ella, la retratista.

Ella ganó el tercer puesto en la convocatoria 2006 del Concurso Nacional Roberto Lewis y ha participado en una colectiva itinerante en Centroamérica y otra en Guatemala. “Zona de fumadores” es su primera individual de pintura.

Explica que “es una serie que llevo tiempo pintando. En España la gente fuma (o fumaba mucho) y el cigarrillo era algo común, era fácil observar cómo cada persona tenía sus gestos propios: su manera de prender, de sujetar el cigarrillo, de apagarlo, de prenderlo.. me llamaban la atención los gestos de la gente, cómo eran particulares de cada quien y a la vez, colectivos, formando parte de un lenguaje no escrito y presente en todo tipo de situaciones e intercambios”.

 

Cuando le pedimos que nos hable del acto de fumar como ritual y como vehículo para comunicar responde: “El tabaco se usa en distintos momentos con significado diferente; hay un cigarrillo que se ofrece para fumar en compañía, otro que se usa en la espera, otro en la intimidad, uno que ayuda a pensar, otro que une y crea complicidades, uno que alivia la rabia, otro que reemplaza silencios...”

Finalmente, invita hoy jueves 8 a escuchar en Diablo Rosso desde las 7:00 p.m. “una serie de cuentos, pequeñas historias que tienen que ver con el acto de fumar, con el cigarrillo y también con sus gestos”. Participarán entre otros Darién Montañez, Lilo Sánchez, Ana María Guardia y Jonathan Harker.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América