Una biografía de Friedrich Engels, que acaba de publicarse en Gran Bretaña, niega que pueda presentarse al hermano menor del marxismo como el arquitecto "mecanicista" del "materialismo dialéctico" practicado en la URSS y se esfuerza en absolverle de toda responsabilidad en la deriva estalinista.
"El Comunista de levita: La vida revolucionaria de Friedrich Engels" (Allen Jane) se titula la obra en la que en 370 páginas (440 si se incluyen las dedicadas a notas) el joven historiador británico Tristram Hunt sigue la tan rica como fascinante trayectoria vital del personaje.
Especie de doctor Jekyll y míster Hyde, como lo define en determinado momento el biógrafo, Engels, coautor con Marx de "El Manifiesto Comunista", fue un hombre marcado toda su vida por profundas contradicciones.
Vividor y de espíritu donjuanesco, amante del champán, la caza del zorro y las mujeres, fue fiel a su manera a una muchacha del pueblo y contribuyó a fundar una ideología que iba a degenerar, como señala Hunt, en un puritanismo totalmente en las antípodas de su carácter. Era al mismo tiempo, un pensador perspicaz y original, aunque él mismo dijese modestamente que el genio era Marx.