Las vacaciones de medio año son una época esperada con ansia por los pequeños, pero la mayoría de ellos no ven cumplidas sus expectativas cuando en la semana que prometía diversión, se la pasan tumbados frente a la televisión sin nada que hacer.
Con una sencilla planeación usted puede hacer que sus niños se sientan especiales y que la pasen de lo mejor. Comience hoy mismo pidiendo sugerencias a los propios niños, recuerde que las vacaciones son la otra semana. Si ellos planean que hacer, estarán más interesados en participar. Pueden juntos, elaborar listas de las actividades que deseen realizar, haciendo un calendario, pero siempre siendo flexibles con los gustos de cada cual. Si usted trabaja, planee actividades coordinando su horario.
Además de las actividades recreativas fuera de la casa, como ir al cine o pasear, podrían añadir a la lista juegos que no requieran salir. Por ejemplo, elija una música rítmica y ponga a su niño o niña a hacer ejercicios. Convierta su patio en una pista de obstáculos, donde se puede saltar y correr.
Los cuentos son otra alternativa las horas de ocio, cuando llegue del trabajo o en el momento en que desee que el pequeño descanse de los juegos. Existen varias modalidades, como el adulto lee y el niño escucha, dejar que el niño o niña invente su propia historia, empezar una historia y dejar que los otros participantes añadan algo de su propia cosecha o que los infantes hagan sus libros de cuentos con recortes, dibujos y letras si ya sabe escribir.
Saque a relucir su lado artístico y monten un espectáculo ya sea un circo, un teatro de títeres hechos con papel o medias, o imitaciones de artistas, para hacerlo más interesante podrían elaborar los programas e invitaciones para la familia y los amiguitos.
Si planea ir a la playa, felicidades, pero si no tiene ni tiempo ni dinero, haga su propia playa, vistan sus vestidos de baño, llenen una piscina inflable y ¡a gozar se a dicho! (Recuerde, por el bien de la ecología, no hacer esto con mangueras, se desperdicia mucho el vital líquido).
El cuarto de los pequeñines puede transformarlo en una base espacial, con las sábanas, cojines y cajas de cartón. Una noche usted puede convertir su casa en un exótico "luau" o fiesta hawaiana, o en un país que deseen visitar, pegue ilustraciones del lugar y cocine un platillo regional, verá que será divertidísimo.
Si sus herederos son como los míos que les encanta dibujar o hacer figuras con macilla o plastilina, provéales de los materiales necesarios y luego monten una exposición, usted podría premiar sus obras de arte con cintas o regalitos.
Construya su propia isla del tesoro. Invite a los amiguitos de sus niños y entrégueles un mapa para que cada equipo busque su tesoro. Llene cajas decoradas con golosinas y pequeños juguetes para que todos los "piratas" tengan parte del botín.
Estas son solo algunas sugerencias, ingénieselas e invente otras, el objetivo es que en esta semana sus niños se quiten el estrés que muchas veces les ocasiona la escuela y quien sabe si este tiempo que pasen juntos se convierta en recuerdos memorables de su niñez.
VACACIONES SEGURAS
Si viaja en carro procure que sus hijos se pongan el cinturón de seguridad, si son pequeños no los cargue, lo pone en un gran riesgo, utilice la silla de bebé. Mientras conduces no permitas que los niños se paren, saquen las manitas o la cabeza por la ventana, dales juguetes para que se entretengan. En los ríos o playas: aunque el niño o la niña sepa nadar, nunca lo dejes sin supervisión. No confíes en los flotadores o salvavidas, pueden fallar en algún momento dado, una vez más ¡no le quites el ojo de encima! No dejes que niños o adultos, lleven vasos, botellas o recipientes de vidrio a la piscina o a la playa cerca de donde juegan los niños. Si se rompieran producirían cortaduras profundas y dolorosas a tus pequeños. Recuerda el reposo después de comer, tanto a los niños como a los grandes. Esto produce dolores y calambres que pueden causas ahogo. Empaca bloqueador solar, evita las quemaduras y sus dolorosas secuelas. Antes de la exposición al sol, aplícalos de pies a cabeza, los de colores les encantan a los niños y te indican que áreas dejaste sin aplicación. Revisa la fecha de caducidad de estos productos. Aunque uses bloqueador solar, busca las horas menos intensas de sol, hasta las diez de la mañana y después de las cuatro de la tarde. Protégete del astro rey con piezas de algodón en colores claros (son más frescas) y usa gorras, sombreros o viseras. Para los niños pequeños existen bloqueadores solares especiales, pues pueden sufrir irritación con los de los adultos. Mientras mayor es el factor de protección solar, mayor es el tiempo de protección que brindan. Si el lugar que van a visitar es desconocido, una zona de boscosa o llena de bichos, usa repelente de insectos y cuando llegues a casa, revisa muy bien a los niños para asegurarte de no traes "visitas indeseables". Evita en la medida de lo posible consumir comida que vendan en las calles. Busca lugares higiénicos y pulcros. Lleva agua, ya sea para el aseo personal o para beber.