Estás en la playa y en un principio sudas excesivamente, luego la humedad desaparece, no así el calor. Cuando menos lo esperas tu piel se calienta y enrojece.
Dicho de otra forma, padeces de insolación; gracias a que tu organismo incrementó su producción de calor, que se sumó a las altas temperaturas externas.
Si es tu caso, procura disminuir tu temperatura corporal lo más rápido posible.
Aléjate del sol o busca un sitio más fresco y envuélvete con toallas o sábanas mojadas.
De tener un ventilador o sitio con aire acondicionado, haz uso de ellos por 10 a 15 minutos.
Es importante comenzar a ingerir líquidos. Vale mezclar un litro de agua con una cucharada de sal para recuperar los fluidos.
Hay quienes recomiendan el uso de medicamentos para combatir la fiebre, pero no siempre son útiles en estos casos.
Un adulto está "bajo la influencia" o intoxicado cuando su nivel de alcohol en sangre es de 0.08%. Para los menores de 21 años el nivel es de 0.02% o menos.
Para un hombre que pesa 160 basta 1 ó 2 cervezas de 12 onzas en una hora para considerarse "intoxicado"; para una mujer de 120 libras equivale a menos de 1 cerveza por hora.