El puertorriqueño Ignacio Peña, conocido por su éxito "75% de Agua", estuvo en Panamá el pasado fin de semana, con dos presentaciones en un bar de la localidad, otra en el Teatro Nacional, durante la final de Señorita Latina 2001 y quedó con sed de más, ante la positiva respuesta del exigente público panameño.
Peña, quien presentó oficialmente en nuestro país las canciones de su primer disco como solista "El mundo al revés", cuya carátula hace alusión a su título mostrando un paisaje totalmente al revés, dijo que pronto estará de vuelta, pues el 13 de noviembre le abrirá el "show" a Laura Pausini, posiblemente en Atlapa y en diciembre confirmó su participación en la Teletón 20-30. "Me encanta poder volver", dijo entusiasmado el artista, que busca saciar su sed con galones de aplausos de un público al que espera dejar notablemente complacido.
El rockero boricua se presentó el viernes en un "Show case" especial para la prensa y luego en un concierto en "Stongs". El sábado fue el artista internacional invitado a la final de Chica Latina 2001, en el Teatro Nacional, debutando con buen pie ante la audiencia local.
Dijo que escribió el disco basándose en la transición de la juventud a la adultez, donde considera que se entra al mundo al revés. "Es el momento en que estás tomando posturas, con la esperanza de la juventud, donde todo te lo pintan bonito y la decepción del mundo adulto, donde vez las cosas tal como son".
De "El mundo al revés", se escucha también "Un retrato de la luna" y pronto se empezará a promocionar "En español", que habla precisamente de nuestro idioma, canciones todas, de la inspiración del propio cantante.
De Panamá, Ignacio viajó a Venezuela, luego a Puerto Rico, donde compartirá tarima con Los Rabanes. Después regresará a Venezuela a cumplir con compromisos, retornará a Puerto Rico y entonces estará de vuelta en Panamá en noviembre. El artista, de 28 años de edad, dijo no regirse por los astros, ni horóscopos, porque para él, "la vida es una película" y no quiere que le cuenten el final.
Ignacio se considera "un chico cool". Le gusta la gente talentosa y le incomoda la incompetencia. Aseguró que no le asustan los cambios, por lo que gusta de variar constantemente su "look". Ahora con el cabello claro y sin barba, espera seducir cada vez más al mercado internacional del disco.