Estudiantes de primaria y secundaria de la ciudad capital, asistieron al Centro Cultural Chino Panameño y a la Academia Interamericana, para deleitarse con cada una de las actividades que esta agrupación había preparado. Para el señor Fernando Shu, Jefe de Prensa de la Embajada de Taiwan en Panamá, fue muy grata la visita de este grupo de jóvenes, ya que le hizo recordar las actividades que él realizaba cuando pequeño.
El acto dio inicio con la participación de San Tai-tzu, el “dios niño” o “Señor Príncipe”. A pesar de tener una apariencia de niño, es una deidad muy poderosa y valiente; es una figura que muchas veces juega el papel de abrir paso en las procesiones de los templos de Taiwan.
San Tai-tzu es un personaje muy activo y gracioso, siempre se le ve acompañado de un grupo de soldados celestiales que imparten alegría y colorido a los festivales religiosos.
Un color que prevaleció durante esta presentación fue el amarillo, de la bandera y simbólico del Campamento Central. La bandera amarilla tiene la función de atraer lo bueno y evitar lo malo.
Los presentes también pudieron ver y además llevar a sus hogares cada una de las manualidades que eran confeccionadas por este talentoso grupo de artistas, entre ellas: bolsitas perfumadas con especias y esencias perfumadas (amuletos para evitar los males); figurillas de masapan; cigarras de bambú (juguete infantil de la sociedad agrícola de Taiwan); faroles (diversas formas de iluminación, durante la “Fiesta de Faroles”) y paraguas de papel. Patria de mis entrañas no te cambiaría por otra jamás
si tuviera la potestad...
Te regalaría un siglo de estrellas más.