"Jabamiaa Sheliaa De la Fressangge", actual reina gay capitalina y mejor conocida en su medio como "Ariam", hace tres años se cansó de simular el papel de hombre, cuando en realidad se sentía mujer. Desde su niñez siempre soñó con ser reina de belleza y así, poco a poco, ha trabajado su cuerpo para lograrlo.
Teniendo en cuenta esta difícil realidad que viven algunos "hombres por naturaleza", sin prejuicios, condenas, ni tabúes, El Panamá América quiso conocer cómo se las ingenian a la hora de lucir como toda una mujer.
Según Ariam, quien se desempeña como estilista y cantante, vive como mujer desde hace tres años de forma permanente. Antes su fantasía se daba sólo de noche, a la hora de presentarse en sus "shows", mientras que en el día, trabajando de peluquero, adoptaba el estilo "unisex".
Cansado de vivir en un mundo de apariencias, sin ser feliz y reprimido, pero viéndose como una persona independiente y profesional, decidió cambiar su estilo de vida y llevarlo como lo quería hacer.
Ariam, quien tiene 24 años, asegura que nunca ha parecido un hombre por sus facciones, sus ademanes y su cuerpo, y en este sentido, narra que al vestirse unisex parecía más bien una lesbiana.
Recuerda que cuando era niño le dieron hormonas y lo llevaron al psicólogo "para enderezarlo", sin embargo, finalmente a su familia no le quedó más remedio que aceptar la situación, hoy contando con el respeto hasta de sus primos.
Aunque siempre se ha creído que a los hombres les toma su buen par de horas arreglarse para lucir como una mujer, según Ariam, en su caso esto sólo le toma una hora de su tiempo, "quizás por su experiencia y práctica como estilista".
Supongamos que nuestro entrevistado tuviese esta noche uno de sus "shows". Para ello, lo primero que hace es seleccionar de su guardarropa lo que lucirá, midiéndose cualquier cantidad de piezas y zapatos hasta escoger lo que más le agrade.
Acto seguido, se pone corrector, base y sombras; luego procede a arreglarse las cejas y pestañas, pintarse los labios y ponerse rubor. Todo esto en unos 25 minutos.
En su caso, no necesita peluca, ya que luce su cabello natural, aunque teñido, y agrega que no requiere de mayor cantidad de maquillaje que una mujer, aunque otros hombres sí.
Esto es porque algunos tienen las facciones más ordinarias y presentan sombras de vellosidad en el rostro. Ariam simplemente no tiene este problema ya que previamente se sometió a tratamientos de depilación permanente, que, aunque aún no han concluido, están en proceso.
En el caso de las piernas, estos hombres se someten a este tipo de tratamiento que es realmente costoso, "pero la belleza cuesta y estoy dispuesta a pagarla", asegura Ariam.
"Lo importante es sentirte bien... soy de las personas que no le importa gastar, si yo tengo que gastar lo que sea lo hago para que la gente diga que estaba regia, tanto de la comunidad "straight" como de la gay... Yo sólo quiero verme divina".
Todos los meses Ariam se toma el tiempo para ponerse sus uñas acrílicas, mientras que para el cuerpo hace ejercicios aeróbicos que le ayuden a acentuar el de una mujer, además de acompañarlos con una dieta baja en calorías.
Según Ariam, muchas reinas de belleza gays en el día lucen como hombres, mientras que en las noches tienen que someterse al empleo de cintas adhesivas, fajas, entre otras cosas.