Los norteamericanos celebran de diversas formas el Día de la Independencia. No es de sorprender que aprovechen la ocasión para realizar algún picnic, irse a las montañas, tomar ventaja de toda clase de ofertas en los restaurantes de comida rápida.
Usted puede ver por doquier a personas (en pulovers, camisetas, jeans) carros y mascotas que portan la bandera de Estados Unidos. Los pulovers, camisetas, jeans.
Los niños pueden participar en dramatizaciones donde personifican a héroes de la independencia o figuras claves en la historia de la nación.
Las presentaciones pirotécnicas profesionales solamente son un aspecto de los fuegos artificiales. Igualmente repletos de tradición y nostalgia son los cohetes, los petardos y los cohetecillos de botella que los ciudadanos comunes disparan en los patios de sus casas. Estos fuegos artificiales "de juguete", como se los conoce en la industria, se hicieron populares después de la Guerra Civil.
"Antes de eso era popular disparar fusiles y cañones para celebrar el 4 de Julio", informa Warren Klofkorn, autor que ha escrito acerca de la historia de los fuegos artificiales. "La pirotecnia a base de pólvora negra que fue introducida más tarde representó una forma de diversión menos letal que los tiros indiscriminados de armas de fuego".
Propio de un 4 de julio en EU, además de los fuegos artificiales son las hamburguesas, hot dogs, hombres con zancos y largas túnicas llenas de estrellas, competencias deportivas, paracaidistas, desfiles, acrobacias aéreas (los aviones a veces hacen dibujos o escriben palabras con humo o riegan golosinas, volantes, globos) concursos y obras teatrales.
Si la familia se queda en casa, sin duda jugará Scrabble, cartas, Monopolio, verá películas en DVD, tomará alguna bebida cola con pop corn, degustará hot dogs, pizza, pollo o hamburguesas.