El británico Bryan Lamont junto a su perro Pastor Alemán, Dino, ayer, viernes 15 de octubre de 2004. Dino ha recibido un indulto de última hora y no tendrá que ser sacrificado, como en un principio ordenaban los jueces tras morder a una mujer que trataba de mediar en una pelea entre Dino y su perro, un Terrier.
El dueño de Dino ha luchado durante 3 años, apelación tras apelación, y ha pagado una fianza de 60.000 libras para poder salvar a su mascota.
Finalmente un juez de la Audiencia provincial de Northampton ha dictado la sentencia que ha permitido a Dino seguir viviendo.