Quienes somos padres, conocemos perfectamente la bendición que representa tener hijos, y es por esta misma razón que imaginamos la amarga frustración que deben sentir quienes no tienen la facilidad de engendrar.
El diagnóstico, el tratamiento y los resultados al someterse a la reproducción asistida, son procesos que generan mucha carga emocional, según la psicóloga Kathina Melo, quien advierte que la infertilidad es muy frecuente en Panamá, aunque generalmente se suele tratar más la parte física que la emocional.
Mientras que la mujer carga con el estrés y tiende a deprimirse, llorar y sentir mucha culpa, el hombre expresa su parte sentimental de una forma muy distinta, afectándole directamente su virilidad y negando el problema, e incluso, muchas veces recurriendo a relaciones extramaritales, como una forma de probar si es verdad. No obstante, cuando aceptan que realmente son ellos los del problema, pasan por mucha depresión y baja autoestima.
Sin embargo, el fenómeno curioso es que casi siempre las mujeres son las que cargan con el problema de los hombres, porque tienden a sobre protegerlos, en cambio, cuando la que tiene el problema es ella, muchas veces lo carga sola.
Una de las principales recomendaciones cuando se va a iniciar un tratamiento por infertilidad, es mucho apoyo entre ambos y que siempre expresen lo que sienten, ya sea a nivel de pareja o en grupos de apoyo, de forma que puedan disminuir la ansiedad y el estrés. Por su parte, la familia también puede aportar su grano de arena ofreciendo su apoyo y no presionando a la pareja.
Según Melo, normalmente cuando hay un resultado adverso, la recomendación es encontrar fuerzas internas para poder manejar las emociones y no deprimirse, sino decir: "lo voy a intentar de nuevo", si ese es el caso, así como conversar con la pareja, llorar si es que hay que hacerlo, encontrar fuerzas de nuevo y decidir si lo van a volver a intentar.
Pero si por el contrario, la pareja ha decidido no someterse más a tratamiento, es importante aceptar poco a poco la idea de que no habrá hijos o buscar otros métodos como la adopción.
En este sentido, el psicólogo nunca le dice a la pareja hasta cuándo debe intentarlo, sino más bien le ayuda para que se expresen y vean cómo se sienten emocionalmente, y así saber si continuarán con el tratamiento o no.
Cuando hay tratamiento por infertilidad, la relación de la pareja se afecta muchísimo por la espontaneidad que se pierde, lo que los distancia y trae problemas adicionales, sin embargo, la buena noticia es que contrario a lo que se piensa, generalmente las parejas no se separan, sino que confrontan el problema y buscan ayuda.
Quienes desean conocer más respecto a este tema, pueden asistir el próximo miércoles 11 de febrero a las seis de la tarde a Exedra Books, en donde la psicóloga Kathina Melo ofrecerá la interesante charla "El aspecto psicológico de la infertilidad" completamente gratis.
Esto es porque se crea una especie de resistencia, sin embargo, es importante que los afectados sepan que no están solos, sino que pueden buscar ayuda y compartir sus experiencias con otras personas, ya sea en terapia individual o en grupos de apoyo, sobre todo respecto a un tema tan difícil como lo es el no poder tener hijos.
Aunque normalmente las personas buscan ayuda psicológica después de muchos años de intentar el embarazo, de acuerdo con la especialista, lo ideal es que una vez que se inicia el tratamiento, las personas busquen orientación psicológica inmediatamente, ya que el estrés inicia de la mano con el diagnóstico.