Su compromiso con la patria empieza desde los meses de julio, en donde cada domingo y hasta cuando empiezan a soplar las últimas brisas de invierno en el mes de octubre, los más de 300 integrantes que componen las bandas independientes de nuestro país se preparan para demostrar su fervor por la patria en los desfiles característicos del mes de noviembre.
Dentro de los repertorios característicos que interpretan las banda musicales para los desfiles patrios se destacan la “Marcha Panamá”, “La “Bandera Panameña”, “Viva “Panamá” y composiciones folklóricas de distintas índoles, siempre conservando una raíz popular y haciendo principal énfasis en el aspecto popular, patriótico y folklórico.
En cuanto a vestuarios, los mismos son sumamente costosos. Los hombres gastan más o menos 30 dólares y las mujeres gastan aproximadamente 80 dólares, representando un gasto de 20 mil dólares aproximadamente.
Todos los uniformes son diseñados por la Junta Directiva; a base de ideas, los miembros traen los modelos y se le va quitando o añadiendo algunas detalles, para finalmente tomar la decisión de qué uniforme se utilizará.
Formar parte de una banda, en este caso independiente, representa un gasto de inscripción, tener instrumento propio, en los casos más específicos y la obligación y responsabilidad de pagar sus viajes.
Justiniani explica que esta problemática obedece a que los estudiantes no tienen ningún tipo de motivación ni aliciente por formar parte de la banda de su colegio. “De esta manera, se le ha atribuido a las bandas independientes la responsabilidad de los problemas que hay en los colegios, creando así la primera negativa reflejada hacia estos grupos” manifestó.
En segundo lugar, al desplazamiento demorado de las bandas independientes en los desfiles, sumado a la actitud negativa de la Policía Nacional, que agrede de forma injustificada a los miembros de ellas.
Por otra parte, la actitud del Ministerio de Educación merma esta situación, ya que ellos atribuyen que su responsabilidad es cuando empieza el desfile con el primer colegio participante y cuando desfila el último.
Finalmente, Justiniani agrega “cuando las bandas independientes inician su desfile, quedan al libre albedrío, sin un respaldo de las autoridades para procurar el orden de los espectadores”.