Variedades

Intimidad de Mario Vargas Llosa

Los detalles personales del creador de “La Ciudad y los Perros”, entre otras, impregnan de tristeza y sorpresa a sus fanáticos.


Ala entrada de la V Feria Internacional del Libro, que hoy abre en su último día, dan la bienvenida a los visitantes unos documentos invaluables, que están para el deleite de quienes tienen buen ojo en el suelo.

Parecen sólo hojas sueltas pegadas bajo nuestros pies. Pero, en realidad, no lo son, cada una va mostrando una idea, un pensamiento, o sólo una anécdota cotidiana de vida, de unos de los grandes del Perú, Mario Vargas Llosa.

En efecto, son copias de manuscritos originales de borradores y cartas a puño y letra del autor, ganador de múltiples premios como el Cervantes en 1994 y Rómulo Gallegos en 1967, los dos, preseas máximas de la literatura hispánica.

 

Estas letras conducen a un exposición sobre las intimidades de Vargas Llosa. Los detalles trascienden los libros, y es para algunos información que hace ver al escritor como una persona portadora de una historia que no es común.

De niño, una imagen revela una carta del autor, que, en verdad, tiene tres nombres, Jorge Mario Pedro, en que redacta “querido Niño Dios, como estás tan pobre no me traigas muchas cosas, el año que viene si puedes me traes...”; un fragmento nada usual para un infante de un hogar de alcurnia cuyo abuelo era empresario algodonero y después diplomático.

Pocos saben, que Vargas Llosa, aborrecía a su padre, Ernesto Vargas Maldonado, que siendo niño le abandonó a él y a su madre, Dora Llosa Ureta, que no le importó su propio nacimiento y no fue hasta sus 10 años que le conoció. Su familia materna le hizo creer que su progenitor había muerto.

 

Este hombre cambió la vida del autor, obligándole a ingresar en un colegió militar pese a su vocación literaria. Un placer de familia que venía de la rama de su madre, donde un tío escribía poemas. Al parecer las cosas bonitas de la niñez y adolescencia del escritor provenían de ella, y fueron arrebatas de su vida con la llegada de su padre a la vida de ambos. Un hombre que violentaba al autor.

La presencia de Maldonado en la vida de Vargas Llosa fue crucial, pues como él cita “sin la oposición de mi padre a las letras nunca habría sido escritor”.

A los 17 años se independiza y hace sus pininos en periodismo. Pero lo que sí colmó a su familia, no sólo a su padre, fue el casamiento del escritor con una tía política, Julia Urquidi, quien era 14 años mayor que él. Con ella se muda a París, sitio de inspiración para el autor, que entonces tenía 19 años.

 

Había viajado luego de graduarse de Derecho y Literatura y buscaba especializarse en letras.

Con Urquidi el matrimonió duró poco y luego decidió casarse con su prima, Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos, Álvaro (escritor), Gonzalo (empresario) y Morgana (fotógrafa).

En la exposición donde constan estos y otros detalles en la Feria del Libro, podrán verse fotos donde se aprecia el parecido físico entre el autor y su esposa.


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459779
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América