La trágica muerte de Mónica Spear la noche del lunes en una autopista en Venezuela conmovió al mundo de la televisión en español en Estados Unidos, en el que la actriz se había hecho un nombre con las telenovelas “Flor Salvaje” y “Pasión Prohibida”, de la cadena Telemundo.
El Ministerio Público designó a dos fiscales en Carabobo para investigar la muerte de la actriz y su exesposo Thomas Henry Berry, mientras su hija, Maya Berry Spear, “fue trasladada a un centro asistencial donde recibió atención médica y permanece en situación estable”.
El asesinato coloca nuevamente sobre el tapete la criminalidad y el tema de la inseguridad personal en Venezuela, país que se ha convertido en uno de los más peligrosos del mundo.
El presidente venezolano Nicolás Maduro calificó de “masacre” el asesinato de la exreina de belleza. “Actuaron con saña; los masacraron”, dijo el mandatario a un grupo de artistas que acudió a su despacho a pedir castigo para los asesinos. “Fue una masacre. Violencia que es un mal que tenemos, la violencia social es un mal tremendo”.
Por su parte, el ministro del Interior, Miguel Rodríguez, manifestó en una rueda de prensa en Caracas que había cinco detenidos sospechosos del crimen.
El empresario de 39 años recibió un disparo fulminante en el pecho, afirman los reportes preliminares.
Algunos medios venezolanos aseguran que no era la primera vez que le disparaban a Thomas Berry, hace 15 años, 17 años después de haber llegado a Venezuela junto a sus padres desde Gran Bretaña, también había recibido un disparo, por lo que decidió mudarse a Florida.