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Isla del Silicio Verde", fascinante experiencia, Taiwán


En un almuerzo con diplomáticos de la Embajada de China en Panamá, me informaron que próximamente sería invitada de manera oficial a la República de Taiwán, y pensé bueno, tal vez tenga suerte de hacer ese sueño realidad.
Y emprendimos el viaje con mucho entusiasmo. Eramos un grupo de ocho personas, de diferentes profesiones, entre periodistas, un ingeniero, un arquitecto y un religioso, cada uno con cargos diferentes pero no menos importantes. Todos coincidíamos en un pensamiento, ¿cómo se desarrollaría ese largo viaje con más de 20 horas de vuelo entre las ciudades de Panamá, Houston, Los Ángeles y Taipei? Por fin el vuelo de China Airlines aterrizó, y en medio del entusiasmo y la curiosidad de cómo sería ese país del que tanto hablan, por sus grandes esfuerzos por alcanzar su democracia y su prosperidad, llegamos, algo agotados de tan largo viaje como es de suponerse, pero todos felices.
Y ahí, en medio del corre corre, divisamos a un funcionario del gobierno, muy bien preparado, que hablaba nuestro idioma, súper culto y solícito, el señor Diego, dispuesto a enfrentar con este selecto grupo de panameños la experiencia de conocernos, entendernos, comunicarnos y sobre todo guiarnos, que era su principal papel y responsabilidad.
Desde que pisamos suelo Oriental, nos dimos cuenta de la educación y hospitalidad de su gente. Nos dirigimos al Gran Hotel Formosa Regent Taipei, donde nos hospedarían por varios días; excelente edificación con majestuosas habitaciones y atención de primera.
Seguidamente y sin casi descansar, emprendimos el desarrollo de la agenda de 7 días que con tanto esmero nos había preparado la oficina de Información del Gobierno de la República de China; esa misma tarde visitamos el Museo Nacional de Historia, un templo a la conservación de las obras antiguas que datan de muchos miles de años antes de Cristo: cerámicas, porcelanas, jarrones, prendas de vestir, armas y largo listado de objetos de extremo valor por sus diseños, que son verdaderas obras de arte.
Luego nos llevaron al Templo Lungshan y al Mercado nocturno turístico de Huashsi, lugar fenomenal, en el que apreciamos una variedad de comidas exóticas como insectos fritos en aceite de soya, gigantescos calamares, y mariscos de todas las especies y ofrecían sangre de culebra para tonificar la virilidad en la especie masculina; algunos intentaron pasar por esa poca agradable experiencia, al parecer por sus rostros una vez ingerida dicha toma.
Día después, visitamos al Dr. Chia-hung Ling, Ministro de Información del Gobierno, y luego nos trasladaron hacia el Palacio Presidencial, para asistir a una audiencia con el Presidente de la República Excmo. Sr. Shui-bian Chen; con un protocolo rígido y bien llevado, como acostumbran, procedieron a indicarnos nuestros puestos en sillas listas con nuestros nombres, en una sala preciosa, amplia, solemne y decorada con exquisitez; solo en minutos hace su entrada la figura más preponderante de esa nación; mi emoción era grande, primera vez que visitaba ese lugar y primera vez que tenía audiencia con un presidente extranjero; ¡qué grata situación! Todo el grupo estaba entusiasmado y con alegría, se dio el coloquio adornado con una brillante intérprete del palacio presidencial.
El presidente comentó sobre la importancia que representa para ellos Panamá, hizo mucho énfasis en eso. Recalcó el rol de nuestro país frente al mundo, por nuestra estratégica posición geográfica y la disponibilidad de ayudas mutuas político-económicas; informó de su participación en la toma de posición del electo presidente Torrijos, y sus deseos de continuar esos lazos que hasta ahora han mantenido con el istmo. El dirigente taiwanés nos sorprendió con una frase electorera de "sí se puede", dentro de su amena conversación, refiriéndose al nuevo papel que de "seguro" y con pasos firmes demostraría el nuevo gobierno de Panamá después del 1 de septiembre. Reafirmó su disposición de visitar la tierra canalera el 31 de agosto próximo.
Dejó entrever la alianza chino-panameña con miras a la integración de factores influyentes por la magnífica relación que nuestro país mantiene con la primera potencia mundial, situación que tanto esperan mejorar para ellos en el futuro. Al tiempo agradeció la entereza de nuestro país en demostrar su grandeza al ser uno de los primeros en reconocerlos como país independiente y democrático.
Cabe señalar que este viaje ha servido también para reforzar la imagen que teníamos del pueblo de Taiwán como hombres y mujeres luchadores y que han logrado el éxito económico gracias a la firmeza en la implementación de métodos efectivos de educación; han cultivado proyectos y planes de estudio rigurosos y sistemáticos que han dado como recompensa una nación creciente y valiosa, cualidades que no escatiman para apoyar a países en estado de subdesarrollo. Su transformación en corto tiempo lo acentúa como un país modelo de democracia y una potencia económica global.
En esta misión que compartimos periodistas y académicos panameños, se nos fijó una apretada agenda, que incluyó lugares históricos y visitas a los altos miembros del gobierno y ejecutivos de empresas dedicadas a la información noticiosa. Es así como nos llevaron a Formosa Televisión, el Diario Taipei Times y a la Agencia de Noticias Centrales.
Entre los lugares más importantes visitamos también el Monumento Conmemorativo a Chiang-Kai Shek, líder chino y quien fuera Presidente (quien murió el 5 de abril de 1975), propulsor del pensamiento "el propósito de la vida es mejorar la vida general de la humanidad", frase que encarna los ideales y motivos de lucha a la cual entregó toda su vida.
La universidad de Tamkang, en Tamsui, despertó en el grupo mucho interés. Recorrimos la mayoría de sus cómodos y prácticos espacios destinados a lograr en el estudiantado una estadía placentera y deseos de estar diariamente allí; el avance tecnológico por el uso en todos sus departamentos de equipos de computadoras fue notable; la vista panorámica desde los salones y bibliotecas hacia gigantescos y hermosos jardines es para producir la paz necesaria y la inspiración de estudiar a quienes los contemplan.
Nos llevaron a visitar el edificio más alto del mundo, con 101 pisos, denominado La Torre 101 de Taipei, impresionante modelo de la avanzada tecnología arquitectónica asiática. Es uno de los más impactantes puntos de referencia urbanos, ideal para las operaciones comerciales globales.
Posterior a esa actividad, nos trasladaron vía aérea al Puerto de Kaohsiung. Al llegar nos hospedaron en el Hotel Splendor, otra maravilla. Ya en nuestra habitación con enormes ventanales de piso a techo, contemplamos una de las vistas más hermosas que haya percibido en mi vida, de noche y con una suntuosidad en el reflejo de sus avenidas, edificios y la vía marítima, (el puerto); pensé, este espectáculo sería bueno compartirlo con mis seres queridos, me sentí agradecida por la oportunidad que me brindaban de contemplar tan perfecta naturaleza geográfica, me conmovió y a la vez me sentí feliz. Creo que el resto de la delegación pensó lo mismo, y no puedo pasar esto por alto, es casi obligatorio hacer esa reflexión, ¡Qué bien se pasa en Taiwán, es una experiencia para repetir!.
El sentimiento generalizado fue, ¿Y nuestro país?, ojalá pudiéramos avanzar como ellos, sólo falta madurez en nuestros gobernantes, también empeño, lealtad y honradez; eso para por lo menos empezar a reconstruir una nación que ha tenido sus oportunidades, pero las mismas han beneficiado sólo a las minorías, es como un círculo vicioso; ojalá tomaran el ejemplo de un pueblo cuyo territorio es más pequeño que Panamá, y que ha sabido aprovechar todos sus recursos para beneficio de toda la población.
Visitamos el Puerto de Kaohsiung, hicimos un recorrido en yate por el puerto; y a su vez llegamos al recinto histórico de Tainan, el parque científico Hsinchu, el Instituto de Estudio y tecnología Industrial de Hsinchu; también conocimos el Museo Nacional del Palacio y el Centro de Promociones de artesanías de Taiwán.
Otros aspectos importantes: La Educación, con una asistencia del 18% del presupuesto anual del gobierno chino central. En 1968, ellos establecieron un plan educativo obligatorio de 9 años, ofrecen programas de capacitación especializada más allá del nivel secundario, en colegios universitarios de 5 años, y se inclinan por las ciencias aplicadas y la tecnología. Reciben educación integral en los idiomas. Esa inversión obtiene sus frutos en la preparación de excelentes profesionales que impulsan el desarrollo de la nación.
En cuanto a la economía, se puede subrayar que Taiwán es la decimosexta economía más grande del mundo y ocupa a nivel de exportación el decimocuarto lugar, sus reservas de divisas extranjeras son las terceras más grande del planeta.


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165571
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América