Michael Jackson estaba castrado químicamente por la ingesta de una hormona contra el acné en su adolescencia, lo que explica su voz angelical, según un investigador francés que publica un libro con esta tesis.
"Michael Jackson sufrió, sin saberlo, una castración química entre los 12 y los 20 años", afirma el profesor de cirugía vascular del hospital Timone de Marsella, al sur de Francia, Alain Branchereau, autor de un libro sobre el “Rey del pop”, titulado "El secreto de una voz", a la venta el próximo día 9.
La "textura excepcional" de su voz, capaz de "cubrir tres octavas, frente a las dos que alcanzan los grandes tenores", fue lo que puso a Branchereau tras la pista.
La medicina hizo que el crecimiento de sus huesos no se detuviera, lo que explica que Jackson fuera más alto y tuviera extremidades más grandes que el resto de su familia.
El cantante tenía órganos genitales perfectamente normales, afirma el médico, quien aseguró, además, que "era apto para las relaciones sexuales, como los castrati", (jóvenes que eran castrados físicamente en su pubertad para mantener un tono de voz cristalino).
El doctor dice que lo privaron no solo de su infancia, sino también de su adolescencia.