El líder de los Rolling Stones, Mick Jagger, juró que responderá por su sobrino, adicto a las drogas y que fue declarado culpable de un robo y enviado a la cárcel durante un año. Al parecer John Jagger, un joven de 24 años, hijo del hermano de Mick y que ya tiene antecedentes delictivos, entró a robar en la casa de una abogada del norte de Londres en agosto de 2002.
Pero, según afirmó su famoso tío, en un comunicado enviado, el tiempo que su sobrino tendrá que estar en prisión, y a pesar de los ruegos de indulgencia por parte de la defensa, será un "verdadero contratiempo" para su recuperación de su adicción a las drogas.
"John ha sido muy valiente al enfrentarse a sus problemas personales y esto supone un verdadero contratiempo para su recuperación", afirmó el cantante. En cualquier caso, el rockero quiso destacar que, pase lo que pase, "la familia entera continuará apoyándole".
En la noche en que ocurrieron los hechos, Rachel Cooper estaba en el salón de su casa viendo la televisión con su pareja, cuando John, que ha trabajado como limpiador de ventanas, forzó la cerradura del tragaluz y entró a través de él en la vivienda.
El joven se llevó objetos valorados en 111 euros, incluyendo tres tarjetas de crédito, un teléfono móvil, alguna correspondencia personal y una cartera. John logró escapar a través del tejado sin ser cazado pero cometió el error de dejar sus huellas dactilares en la casa, por lo que pudo ser identificado y arrestado por la policía.
La defensa pidió que el joven pudiese ser sometido a un programa de desintoxicación de drogas.