Con 22 años, Jahaziel Arrocha, joven prodigio del saxofón, oriundo de Gonzalillo Las Cumbres, está a unos meses de terminar su carrera como “Profesional Music”, un bachillerato que ha podido cursar en su totalidad en el Berklee Global Jazz Institute.
Para la octava versión del Panama Jazz Festival, ha regresado para dar apoyo en lo que se necesite con los artistas internacionales como el Conservatory de París y el Harlem String Quarte, entre otros.
Además de aprender a ejecutar el saxofón, Jahaziel nos comentó que está aprendiendo más sobre la armonía en la música y ha mejorado en el piano, puesto que este instrumento es “indispensable” para analizar las melodías y ayuda en la composición musical.
Arrocha ya ha escrito su propia composición, con acordes en una “escala aumentada” denominada “2012”, la cual presentó junto a unos compañeros del Berklee Institute el Panama Jazz Festival del año pasado.
“Decidí escribir una canción llamada 2012, por si no pasa nada” aseveró Arrocha, quien le gustaría con esta canción hablarles a sus descendientes sobre esta fecha emblemática, y contarle lo que acontecía en estos tiempos, en caso de que “no pase nada”, puntualizó.
Su motivo no es difícil de adivinar, con esta preocupación por el próximo año, por lo que le añadió bastante “tensión” en sus acordes.
Algo diferente a sus acordes “dóricos”, los que son más suave y de su preferencia, como “si se tratase de una tarde” como el “si mayor sobre do menor”, el cual siempre le ha sonado interesante, afirmó el saxofonista panameño.
Arrocha no descarta más adelante componer una partitura musical con ritmos propios de su país.
Se ha percatado de que en los festivales de jazz, algo que les gusta a los invitados internacionales es el ritmo y la melodía panameña, la cual está muy influenciada por la mezcla de sonidos cubanos, africanos y españoles y los músicos vienen a Panamá y se quedan con una buena impresión con los arreglos musicales que los artistas de nuestro país involucrados en el jazz han presentado a través de los años.