El tercer día de concurso, las aspirantes al Miss Universo tuvieron una sesión fotográfica en la playa y mientras eso sucedía, se levantaba una nueva polémica con la Miss Japón.
El blog de Emiri Miyasaka, de 25 años, se llenó de comentarios indignados con la concursante japonesa, ya que esta modificó su traje regional, kimono, a un diseño muy atrevido en negro de piel tan corto que dejaba ver su ropa interior de un fuerte tono rosado.
“Nos sorprenden los duros comentarios de mucha gente”, dijo una persona del staff en ING Japan, la compañía de moda y entretenimiento que organiza la sección japonesa del certamen Miss Universo. Agregaron que originalmente el kimono era más largo, pero que su diseñador y la directora de la Organización Miss Universo en Japón, Ines Ligron, decidieron apresuradamente cortarlo antes de la conferencia de prensa.