Rinko Kikuchi, la japonesa nominada al Oscar por su actuación en "Babel", se inspiró en sus compañeros de una escuela para personas con necesidades especiales antes de interpretar a una colegiala sorda en la más reciente película de Alejandro González Iñárritu.
"Mis compañeros de clase, que no podían oír, eran tan puros y tan hermosos. Me dieron valor", dijo Kikuchi en una entrevista con la televisora pública NHK, al día siguiente de obtener la postulación al premio de la Academia a la mejor actriz de reparto.