La actriz Jennifer Love Hewit se ha visto obligada a usar una bota ortopédica, debido a un esguince que tuvo mientras grababa un capítulo de su serie Ghost Whisperer.
La actriz, aunque tuvo que suspender por algunos días la grabación de su seriado, no interrumpió sus actividades personales y pasó el fin de semana en la casa de su madre acompañada por una prima.
Al ser cuestionada por los paparazzi respecto a cómo se sentía, ella no perdió el buen humor. "Estaba siendo perseguida por un fantasma", dijo.